Hay partidos que se resisten hasta que alguien encuentra por dónde romperlos. Durante un tiempo, Ratoes consiguió que la distancia con el multicampeón fuera discutible en la cancha: aguantó, tuvo oportunidades y llegó al descanso todavía con razones para creer. Después apareció esa capacidad de Parne Kipada para convertir una ventaja en un vendaval. A las diez y diez, de la fecha diez, del mes diez, la mañana parecía preparada para jugar con los números. El celeste terminó poniendo otro diez, bastante más doloroso para su rival, en el marcador.
Pero llegar al desenlace sin detenerse en el comienzo sería contar mal esta historia. El 2 a 0 del primer tiempo favorecía a Parne, aunque Ratoes había encontrado dos o tres ocasiones como para dejar su firma. Allí estuvo Matata Simkin. Y esas intervenciones también construyen una goleada, aunque después los ojos se vayan detrás de los que hicieron los goles. Un arquero que sostiene el cero mientras el encuentro conserva cierta paridad le permite a su equipo seguir buscando sin cargar con la urgencia de una reacción rival. Para Ratoes, que viene golpeado después de un arranque de Clausura que había despertado ilusiones, convertir alguna de esas situaciones podía significar mucho: acercarse, recuperar confianza, sentir que la resistencia también tenía con qué lastimar.
Parne tiene jugadores capaces de resolver lo que al resto le cuesta varios pases y bastante trabajo. Facu Palacio es uno de ellos. Cuando la jugada pide elaboración, cuando parece que hay que volver atrás para empezar de nuevo, él encuentra un camino hacia el arco. Encara, gana terreno y saca ese remate cruzado que obliga al arquero a cubrir una distancia enorme en una fracción de segundo. Parece fácil porque lo ejecuta con una naturalidad tremenda. Hacerlo, claro, es otra cosa. Cuatro goles para Facu, un póker que llevó su marca y que terminó de abrir una contienda bastante más ajustada durante los primeros veinte minutos.
A su lado estuvo Juan Pablo Zorzoli, el Zorro, con otro póker para esa costumbre suya de aprovechar las oportunidades. 8 goles entre los dos. Una producción que explica buena parte de la contundencia celeste y que deja muy poco margen cuando enfrente hay un equipo tratando de sostenerse. En el seis contra seis, perseguir el resultado exige adelantar posiciones, pero cada jugador que se suma arriba también deja una responsabilidad detrás. Si las distancias se agrandan y se pierde la coordinación para retroceder, la cancha se vuelve larguísima. Eso terminó sufriendo Ratoes en el complemento: se fue desarticulando y Parne encontró cada vez mejores condiciones para atacar.
Bavio tuvo mucho que ver con esa continuidad. Participó en la salida, acompañó las ofensivas, volvió para defender y también aportó gol. Ese recorrido permite que el equipo tenga apoyos cerca de la pelota y no dependa solamente de una inspiración individual. Porque Palacio puede romper una jugada por su cuenta, sí, pero alrededor hay compañeros que ofrecen una descarga, sostienen la circulación y vuelven a poner al equipo de cara al arco. Cuando esas tareas funcionan y los definidores están así de certeros, contener a Parne se vuelve una exigencia enorme.
La historia reciente ayuda a entender esa seguridad: Copa de Oro 2025, Clausura 2025, Apertura 2026 y Copa de Oro 2026. Cuatro títulos consecutivos para un equipo que hace rato convirtió la pelea de arriba en su lugar habitual. Sostener semejante recorrido exige volver a competir cada domingo, incluso cuando la camiseta llega cargada de antecedentes y el rival conoce de memoria sus nombres.
Esta vez fue 10 a 2 para Parne Kipada. Una diferencia rotunda, construida sobre un primer tiempo en el que Simkin respondió cuando lo necesitaron y un complemento en el que la potencia ofensiva celeste terminó desbordando a Ratoes. Al derrotado le queda revisar cómo evitar que un partido todavía peleable se le abra de semejante manera, pero también rescatar aquellas llegadas del comienzo: hubo posibilidades de competir, hubo momentos para hacer daño. Ahora necesita darles continuidad y recuperar la confianza que traía en sus primeros pasos por la categoría. Parne, mientras tanto, volvió a encontrar respuestas en distintos lugares de la cancha. Y cuando Facu arrancó hacia el arco, la mañana empezó a inclinarse definitivamente de su lado.
Ratoes
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Parne Kipada
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2 |
10 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Orellana, Lautaro | 6,0 | 1 | Domínguez Simkin, M. | 8,0 | ||
| 4 | Boyne, Axel | 7,0 | 5 | Albornoz, Valentín | 6,5 | ||
| 6 | Cabral, Lautaro | 1 | 7,0 | 9 | Cirilo, Martiniano | 7,0 | |
| 7 | Palacios, Josue | 6,0 | 10 | Bavio, Valentino | 1 | 8,0 | |
| 14 | Caggiano, Agustín | 6,0 | 13 | Zorzoli, Juan P. | 4 | 8,0 | |
| 26 | Almeira, Facundo | 1 | 6,5 | 19 | Palacio, J. Manuel | 1 | 7,0 |
| 171 | Andrizzi, Agustín | 6,0 | 21 | Palacio, Facundo | 4 | 8,5 | |
| PROMEDIO: | 6,36 | PROMEDIO: | 7,57 | ||||
| PARTIDO: Bueno | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Caggiano, A. (Ratoes) ; Bavio, V. (Parne Kipada) | |||||||
Historial
| San Marino | 3 - 5 | Guerreros Z |
| Ratoes | 2 - 10 | Parne Kipada |
| Allax | 2 - 3 | Jogo Bonito |
| Los Alamos | 4 - 6 | Nolimpio |