Márgenes mínimos.

El Carioca encontró cómo

Jogo resolvió un duelo trabajado hasta el cierre.

Nadie quería regalar el primer paso. Dos equipos que se conocen tanto también saben dónde puede doler una distracción, y por eso la mañana tuvo algo de partida de ajedrez jugada con botines: movimientos medidos, espacios vigilados y una cautela que obligaba a trabajar cada aproximación. Jogo Bonito y Allax se encontraron a las once y cincuenta con bastante más que tres puntos en discusión. El Carioca necesitaba seguir prendido arriba; el conjunto de Peloso tenía la oportunidad de acercarse de verdad a esa pelea. Había motivos para arriesgar, aunque también demasiado en juego como para hacerlo de cualquier manera.

El primer tiempo tuvo pocas concesiones. Las posibilidades aparecían cuando alguno conseguía forzar un error o encontraba una grieta en una salida. Krikorian tuvo una de esas para Allax, después de una equivocación de Jogo, pero la definición se fue afuera. En un partido así, esas pelotas quedan dando vueltas en la cabeza: no abundan las ocasiones limpias y nadie sabe cuánto va a tardar en llegar la próxima. Del otro lado, Godaly estaba atento, firme, resistiendo lo que le llegaba y ayudando a que el encuentro se mantuviera dentro de ese margen estrecho.

Hasta que Jogo encontró una salida donde parecía estar todo cerrado. Con jugadores amontonados cerca del borde del área, el pase hacia Lauti Arce permitió abrir la jugada y cambiar el ángulo de ataque. Ese movimiento tiene mucho valor en el seis contra seis: desplazar la pelota unos metros hacia un costado puede obligar al arquero a acomodarse y a toda la defensa a girar. Arce aprovechó su oportunidad y la mandó por entre las piernas de Godaly. Gol de caño, ventaja mínima y un 1 a 0 al descanso que respetaba el tono del encuentro: para hacer una diferencia había que encontrar algo muy preciso.

El complemento conservó aquella prudencia, aunque llegaron cuatro goles más. Cada golpe encontró respuesta y el resultado siguió expuesto a una pelota, a un control que se escapara, a una salida mal resuelta o a una buena definición. Porque a veces hablamos de los detalles como si fueran solamente equivocaciones, y también hay que darle su lugar al acierto. Al que encuentra el pase cuando lo están apretando. Al que resuelve con poco espacio. Al arquero que llega a una pelota que parecía adentro. En una cancha de seis, una ventaja de un gol no permite descansar demasiado: el arco siempre queda cerca y el partido puede cambiar antes de que termines de acomodarte.

Jogo tuvo, además, una de esas historias que parecen acompañar al Carioca desde hace años. Llegó con bajas, con el plantel bastante desarmado, y encontró bajo los tres palos a Thiago Rivero, un arquero prestado al que habían conocido allí mismo, en el partido anterior. Casi sin tiempo para presentaciones, le tocó meterse en un encuentro cerrado, con presión y frente a un rival de experiencia. Respondió como si llevara mucho más tiempo compartiendo equipo con ellos. Fue una muralla y transmitió seguridad enseguida. Tanta que, a los pocos minutos, sus compañeros ya lo buscaban con la pelota para que participara de la salida.

Esa confianza también se juega. Darle el pase al arquero cuando el rival está cerca implica creer en su control, en su lectura y en lo que va a decidir después. Rivero se ganó ese respaldo durante el propio partido y le dio a Jogo una tranquilidad muy necesaria para sostenerse. El amateur tiene esas cosas: a veces falta un nombre que parecía imprescindible y aparece alguien con quien todavía no compartiste ni una charla de vestuario. Después la pelota empieza a rodar y, en cuarenta minutos, ya hay una historia para recordar juntos.

Fue 3 a 2 para Jogo Bonito, una victoria apretada y de muchísimo valor por el rival, por las ausencias y por todo lo que hubo que trabajar para conseguirla. El Carioca se abrazó a esos tres puntos sabiendo cuánto habían costado. Allax quedó en la puerta de una oportunidad importante: ganar lo acercaba con fuerza a la discusión del campeonato y esta derrota le dejó la cima bastante más lejos.

Aun así, el equipo de Peloso llega a este tramo con un funcionamiento mejor que el que mostró durante buena parte del año. Queda esa sensación de que podía haber sumado algo más, de que había fútbol para ir un poco más arriba. Duele pensarlo después de una derrota, pero también habla de un equipo que encontró argumentos para exigirse. Todavía tiene Clausura por jugar y una base que merece seguir creciendo hacia 2027. Esta vez la mínima cayó del lado de Jogo, que volvió a sacar adelante una mañana difícil con oficio, un gol de ventaja y un arquero recién llegado al que, cuando terminó todo, ya podían abrazar como a uno de los suyos.

Allax

Jogo Bonito

2

3

Nro Jugador Goles Pts Nro Jugador Goles Pts
1 Godaly, Agustín 7,0 1 Rivero, Thiago 7,0
4 Peloso, Alejo 6,5 2 Arce, Lautaro 1 8,0
5 Rodríguez, Emiliano 1 7,0 6 Rapuzzi, Federico 1 8,0
9 Krikorian, Franco 6,5 10 Mangi, Santiago 7,0
11 Lescano, Diego 1 7,5 11 Filgueira, Gustavo 7,0
20 Fiori, Juan P. 6,5 17 Lepez, Matías 1 8,0
80 Zanga, Franco 6,5 44 Sergnese, Mariano 6,0
PROMEDIO: 6,79 PROMEDIO: 7,29
PARTIDO: Entretenido ÁRBITRO: Ezequiel
AMONESTADOS: Fiori, J. (Allax)

Historial

Cara a cara

Allax Allax
7 Victorias
16 Empates: 0
9 Victorias
Jogo Bonito Jogo Bonito

Últimos enfrentamientos

Otros resultados de la fecha

CLAUSURA 2026

Primera A - Fecha 10 - 25/10/2026
San Marino 3 - 5 Guerreros Z
Ratoes 2 - 10 Parne Kipada
Allax 2 - 3 Jogo Bonito
Los Alamos 4 - 6 Nolimpio