¨Si tienes el balón, tienes el control”.

No se baja

Álamos derrotó a Nolimpio.

El segundo partido de la Primera A nos regaló un choque de generaciones, de esos que tienen algo especial antes de que empiece a rodar la pelota. De un lado, la experiencia de Los Álamos, un equipo que ya conoce de memoria estas batallas, que viene de ser subcampeón de la Copa de Oro y subcampeón de Primera A. Del otro, la juventud de Nolimpio, con piernas frescas, ganas de correr cada pelota y esa energía que muchas veces te permite jugar partidos que, en los papeles, parecen imposibles. Y fue justamente esa diferencia de edades, de tiempos y de formas de entender el juego, la que terminó marcando buena parte de la historia.

Los Álamos salió mejor. No fue una tromba ni pasó por arriba a Nolimpio, pero sí manejó los tiempos y encontró más claridad. El problema estaba adelante: Nolimpio cerraba los caminos y no era sencillo romper esa valla. Hasta que apareció Agus Chiche Quaglia, que decidió resolver lo que parecía trabado de una manera que no admite demasiadas explicaciones. Chilena. Pelota arriba, giro en el aire, pierna buscando el arco y adentro. Un gol de esos que uno quiere volver a ver, y que de hecho se puede encontrar en las redes, porque hay goles que merecen repetición aunque el partido siga. 1 a 0 para Los Álamos y al descanso.

Nolimpio estaba vivo. Eso era lo importante. Había conseguido mantenerse en partido y todavía tenía por delante un segundo tiempo para cambiar la historia. Pero para eso necesitaba algo que no apareció con continuidad: la posibilidad de recuperar y salir rápido. Porque en el 6 contra 6, cuando no tenés la pelota, podés defender con orden, podés cerrar líneas, podés correr, podés meter pierna, pero tarde o temprano llega el momento en que tenés que recuperarla. Y si la recuperás demasiado atrás, después tenés demasiados metros para recorrer.

Ahí Los Álamos empezó a hacer daño de verdad. Los hermanos Guerra comenzaron a abrir la cancha, a ensancharla, a encontrar esos espacios que aparecen cuando el rival no termina de decidir si presiona o espera. Nolimpio, por momentos, dejó salir demasiado a su arquero y Los Álamos aprovechó. No se desesperó. No buscó siempre el pase vertical. Movió la pelota de un lado al otro, la hizo circular, esperó el momento. Y cuando un equipo consigue hacer eso en una cancha de dimensiones reducidas, el rival empieza a sentir que corre detrás de una sombra.

Porque el dominio territorial no siempre empieza con una corrida. Muchas veces empieza con una pelota que va de acá para allá y con el rival dando un paso hacia atrás. Después otro. Y otro. Los Álamos fue metiendo a Nolimpio cada vez más cerca de su arco, hasta convertir el control de pelota en control del territorio. Horizontalizó mucho el juego, hizo ancho el campo, cambió de frente cuando hacía falta y evitó regalar la pelota. Y cuando no te prestan la pelota, también te están quitando tiempo, oxígeno y posibilidades de atacar.

Nolimpio lo intentó. Lo dejó todo. Proca peleó en el mediocampo, tratando de imponer presencia en una zona que por momentos se volvió completamente transicional, porque cada recuperación podía ser el comienzo de algo y cada pérdida podía terminar en una nueva ola de Los Álamos. Centurión sigue buscando su lugar, acoplándose al funcionamiento, tratando de encontrar sociedades. Y Granella, como tantas veces, apareció para marcar su pepa, para dejar su firma en el partido. Pero el equipo joven necesitaba algo más arriba, ese golpe de velocidad, ese cambio de ritmo que te permite transformar una recuperación en una ocasión de gol. Y de a poco se fue quedando sin ese punch.

Mientras tanto, Los Álamos seguía trabajando el partido como quien conoce el oficio. Sin apuro, pero sin regalar nada. Primero llegó el segundo y después el tercero, y cuando Nolimpio ya tenía que adelantar sus líneas para intentar meterse nuevamente en partido, apareció el cuarto. La diferencia se fue haciendo cada vez más grande porque el partido empezó a jugarse casi todo en territorio de Nolimpio. Y cuando eso pasa, el desgaste mental pesa tanto como el físico.

Hay una frase de Xavi Hernández que alguna vez resumió una idea muy simple: “Si tienes el balón, tienes el control”. Y acá Los Álamos llevó esa premisa al fútbol de seis. No tuvo la pelota por tenerla. La utilizó para gobernar. Para hacer correr al rival, para llevarlo de un costado al otro, para encontrar al hombre libre y, sobre todo, para evitar que Nolimpio pudiera lanzar sus contragolpes. Porque ese era uno de los caminos que necesitaba el equipo joven para hacer daño y Los Álamos prácticamente se lo cerró.

El resultado terminó siendo 4 a 1 para Los Álamos, un marcador que confirma la jerarquía del Subcampeón de Copa de Oro y subcampeón de Primera A, pero que no debería borrar el esfuerzo de Nolimpio. Porque hubo entrega, hubo intención y hubo momentos en los que consiguió sostenerle la mirada a un equipo mucho más experimentado. Lo que le faltó fue hacerse dueño de esa zona central que, en el fútbol 6vs6, muchas veces funciona como el corazón del equipo. Si la dominás, respirás. Si la perdés, empezás a correr.

Los Álamos, en cambio, respiró durante buena parte del partido. Tuvo paciencia, tuvo amplitud, tuvo circulación y encontró en los momentos justos la profundidad que necesitaba. No siempre hace falta jugar rápido para ser vertical. A veces la verdadera verticalidad nace de mover la pelota lento hasta que el rival se desordena y, cuando aparece el hueco, acelerar de golpe. Ese fue el camino que eligió Los Álamos y le dio resultado.

Nolimpio se fue con la derrota, pero también con una experiencia que estos partidos dejan. Porque jugar contra un equipo de la jerarquía de Los Álamos también es una forma de aprender. Los jóvenes tienen las piernas para correr, pero los experimentados muchas veces tienen algo que no se entrena tan fácilmente: saben cuándo correr y, sobre todo, cuándo hacer correr la pelota.

Esta vez ganó la experiencia. Ganó Los Álamos. Ganó el equipo que supo administrar mejor los tiempos, los espacios y la pelota. Pero Nolimpio dejó todo lo que tenía, y eso también merece ser contado. Porque en Depoencuentros el resultado queda en la tabla, sí, pero las historias quedan en la memoria. Y este fue uno de esos partidos donde la juventud quiso acelerar la historia y la experiencia decidió escribirla a su propio ritmo.

Nolimpio

Los Alamos

1

4

Nro Jugador Goles Pts Nro Jugador Goles Pts
1 Castoldi, Renzo 6,0 1 Rolon, Matías 7,0
9 Zumarraga, Federico 6,0 2 Scotellaro, Danel 7,0
10 Granella, Ignacio 1 6,0 3 Botto Massé, Tomás 1 7,5
11 Alfieri, Matías 6,0 4 Guerra, Lucas 7,0
19 Centurión, Manuel 6,0 5 Sevilla, Facundo 7,0
88 Proccacini, Matías 7,0 6 Guerra, Agustín 7,0
7 Quaglia, Agustín 2 8,5
8 Brugnoli, Ramiro 1 7,5
PROMEDIO: 6,17 PROMEDIO: 7,31
PARTIDO: Bueno ÁRBITRO: Ezequiel
AMONESTADOS: Zumarraga, F. (Nolimpio)

Historial

Cara a cara

Nolimpio Nolimpio
1 Victorias
4 Empates: 0
3 Victorias
Los Alamos Los Alamos

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Otros resultados de la fecha

CLAUSURA 2026

Primera A - Fecha 3 - 30/08/2026
Parne Kipada 4 - 1 Ratoes
Nolimpio 1 - 4 Los Alamos
Guerreros Z 1 - 2 San Marino
Jogo Bonito 5 - 3 Allax