Cambiando cada semana.

Todo sigue igual

Richerdi dejó en zona comprometida a Pandilla.

Fue un partido de puertas cerradas para La Pandilla y de buenas respuestas para Richerdi. Dos equipos que se conocen, que suelen encontrarse en una disputa pareja, terminaron separados por la firmeza de uno y la imposibilidad del otro de conseguir siquiera ese primer gol que cambia el ánimo de una contienda. Los de negro tuvieron conducción, recursos para atacar y un arquero que sostuvo el cero. Del otro lado estaban los hombres que habitualmente le dan identidad al equipo, pero esta vez ni esa columna vertebral alcanzó para torcer la historia.

Y eso hizo más valiosa la victoria de Richerdi. La Pandilla tenía a Joel Leiva en el arco, a Mati Fernández con la dos, a Mati Salas con la diez y a Kevin Alejo con la nueve. Estaban las referencias, los jugadores que se reconocen dentro de la cancha y que tantas veces han encontrado entre ellos la solución de un partido. No era una formación para mirar con tranquilidad desde la vereda de enfrente. Richerdi tuvo que ganarse ese resultado ante un rival con sus principales cartas disponibles, y lo hizo hasta completar un cuatro a cero que sorprendió por la amplitud y, sobre todo, por ese silencio tan poco habitual en el ataque bordó.

Fernández tuvo una de esas pelotas que podrían haber abierto otra historia. Desde mitad de cancha sacó el uñazo, un remate repentino, de los que aprovechan que el arquero todavía está leyendo el armado de la jugada. La pelota se estampó contra el travesaño. Por un instante el gol estuvo ahí, a centímetros, y después volvió a quedar lejos. No era una sentencia, aunque con el partido terminado cuesta no recordar ese golpe contra el fierro como una señal de la tarde que le tocaba a La Pandilla. Mati encontró una manera de amenazar desde lejos; el arco no le devolvió el grito.

Kevin Alejo también consiguió poner a prueba a Agustín Godaly. El nueve buscó el espacio para su zurda y sacó un remate rasante, entre las presencias negras que tenía por delante. Godaly fue abajo, se extendió y le negó el gol. Ahí estuvo una parte importante del encuentro: La Pandilla podía encontrar una ocasión, pero todavía faltaba superar al uno. Y esa segunda dificultad se mantuvo hasta el final. El arquero respondió cuando le tocó intervenir y le dio a Richerdi la seguridad necesaria para que cada ataque propio no llevara detrás la preocupación de tener que recuperar enseguida lo perdido.

Dejar el arco en cero en fútbol seis es una conquista trabajosa. La pelota llega pronto, el remate puede salir entre piernas y cualquier rebote obliga a volver a acomodarse. Godaly sumó su cuarta valla invicta en una trayectoria de más de cien partidos, un dato que ayuda a dimensionar lo difícil que es terminar una jornada sin ir a buscarla adentro. El mismo arquero que había respaldado el triunfo de Allax en la A cerró acá una actuación sin goles recibidos. Una fecha de mucho valor para sus manos.

Fabien Barthez, hablando justamente de partidos sin recibir goles, lo expresó así: “ante todo, es un equipo el que no encaja goles”. Y conviene traer esa mirada porque el cero también necesitó compañeros atentos, marcas que incomodaran y jugadores dispuestos a interponerse antes de que el peligro llegara al arco. Godaly tuvo el mérito de resolver lo que pasó ese primer filtro. Richerdi consiguió que ambas partes del trabajo se sostuvieran.

Con la pelota, Nano Cirilo fue una presencia que se extendió por toda la cancha. Martiniano participó de la circulación, buscó el remate, asistió y se hizo cargo de reinicios y pelotas paradas. Cuando recibió cerca de la línea, tuvo paciencia para acomodarla y mirar; después volvió a meterse en el juego para ofrecer otra salida. Esa movilidad le dio a Richerdi un hombre al que recurrir en distintos sectores. Nano ayudó a enlazar acciones, a que una pelota sobre el costado pudiera volver hacia adentro y encontrara compañeros preparados para continuar.

Tesone también puso su fútbol. Joaquín, con la ocho, dejó un caño de esos que levantan la temperatura de una jugada: el rival fue a disputar y la pelota encontró el hueco entre sus piernas. El lujo tuvo continuidad, y ahí está su valor futbolero. Superar una marca de esa manera permite seguir con el balón mientras el adversario necesita girar y recuperar posición. Tesone agregó soltura, pases y ganas de asociarse. Richerdi encontró en él otro recurso para progresar, un jugador capaz de resolver el duelo cercano y después buscar a los suyos.

Valentín Mayo aportó su gol, terminando una llegada con decisión y un remate bajo que dejó al arquero estirado sobre el césped. Juanma Giménez también clavó su pepa y volvió a dejar esa impresión que viene acompañando sus actuaciones con Richerdi: cuando juega, suele encontrar su momento para convertir. Distintos aportes dentro de una victoria que tuvo hombres para construir y hombres para terminar. En un cruce entre equipos que ya se conocen tanto, conseguir que varias piezas pesen en el resultado tiene un valor especial.

La Pandilla buscó, intentó avanzar por los costados y tuvo esas ocasiones de Salas y Alejo que impiden explicar todo como una ausencia de fútbol. Pero le faltó el gol. Ese gol que a veces ordena la confianza, devuelve fuerza a una sociedad conocida y obliga al rival a volver a pensar el partido. Esta vez no llegó. Ni el travesaño cedió ni Godaly dejó la puerta abierta, mientras Richerdi fue haciendo valer sus propias oportunidades.

El cuatro a cero fue un triunfo importante para un equipo que también quiere competir por llegar a la máxima categoría. Richerdi se llevó argumentos concretos para creer: un arquero seguro, Nano involucrado en la conducción, la habilidad de Tesone y los aportes goleadores de sus compañeros. La Pandilla tendrá que reencontrar las conexiones que tantas veces le dieron resultado. Sus referencias siguen ahí; una tarde sin convertir les pide respuestas, pero no les borra el fútbol que llevan compartido.

Esta vez los de negro tuvieron motivos para abrazarse desde un arco hasta el otro. Y a los bordó les quedó ese ruido del travesaño, las ocasiones frenadas y la bronca de no haber podido. También se vuelve por esas tardes. Por el deseo de encontrar otra vez al compañero, de conseguir que entre la próxima y de sentir que la camiseta todavía tiene mucho para dar.

La Pandilla

Richerdi FC

0

4

Nro Jugador Goles Pts Nro Jugador Goles Pts
1 Leiva, Joel 7,0 1 Godaly, Agustín 8,0
2 Fernández, Matías 7,0 2 Cirilo, Martiniano 1 8,0
8 Ayala, Agustín 6,0 8 Tesone, Joaquín 1 7,5
9 Alejo, Kevin 6,0 9 Vuga, Bautista 7,0
10 Salas, Matías 6,0 23 Gimenez, J. Manuel 1 7,5
14 Cejas, Imanol 6,5 32 Mayo, Valentín 1 7,5
80 Zanga, Franco 7,0
94 Domini, Thiago 7,5
PROMEDIO: 6,42 PROMEDIO: 7,50
PARTIDO: Entretenido ÁRBITRO: Ezequiel
AMONESTADOS: Ayala, A. (La Pandilla)

Historial

Cara a cara

La Pandilla La Pandilla
4 Victorias
4 Empates: 0
0 Victorias
Richerdi FC Richerdi FC

Últimos enfrentamientos

Otros resultados de la fecha

CLAUSURA 2026

Primera B - Fecha 8 - 04/10/2026
Un Equipo FC 4 - 7 Cronos FC
Chascarrillo 3 - 10 La Masía
La Pandilla 0 - 4 Richerdi FC