La experiencia encontró el arco con una precisión que la juventud no pudo sostener. Hubo velocidad, espacios para atacar y ocasiones en los dos extremos, pero Jogo Bonito supo convertir sus llegadas en una diferencia cada vez más difícil de discutir.
Y lo hizo con una delantera que lleva tantos años compartiendo cancha que algunas jugadas parecen empezar mucho antes de que llegue la pelota. Gustavo Filgueira y Rodrigo Busto volvieron a jugar juntos de entrada y entre los dos hicieron seis goles: dos de Guste, cuatro de Rodri. Jogo ganó 10 a 4 y acompañó la contundencia con varias de esas acciones que después uno quiere contar, aunque ya haya contado el resultado. El gol de caño, el puntazo al ángulo, una asistencia de tres dedos. Hubo fútbol del lindo en la victoria del escolta.
Este cruce ya tiene su historia generacional. Nolimpio, con pibes que rondan los veinte años, frente a un Jogo nacido en 2009 que puso en cancha a tres jugadores de la camada de 1987. La dupla de ataque y Mariano Coria, otro hombre del Jogo original, ahora en el arco. En ellos hay una parte de la memoria del equipo. Pasaron temporadas, compañeros, distintas versiones del torneo, y siguen encontrando motivos para ponerse la camiseta.
Rodri y Guste se conocen desde aquellos años en que empezaron a compartir la delantera, allá por 2011 o 2012. Esa familiaridad ayuda a entender por dónde va a aparecer el otro, cuándo necesita la pelota al pie y cuándo conviene mandársela unos metros más adelante. En fútbol 6, tener dos delanteros que se entienden obliga a la defensa a trabajar mucho: si los marcadores se concentran en uno, el compañero puede aprovechar el descuido; si ambos retroceden a pedirla, arrastran referencias y dejan lugar para una llegada desde el medio.
Esta vez, detrás de ellos estuvo la Bruja Lepez. Matías, goleador del Apertura, arrancó en el mediocampo y le dio a Jogo otra fuente de peligro. Un hombre acostumbrado a terminar los ataques también puede reconocer cómo necesita recibir el que está arriba. Ancelotti decía que “los grandes jugadores siempre pueden jugar juntos”. Después hay que encontrarles un lugar y conseguir que se complementen. Jogo juntó a sus dos delanteros históricos y puso a la Bruja a participar desde unos metros más atrás. La conexión tuvo una firma preciosa: esa asistencia de tres dedos para Busto.
Lepez avanzó por el costado y, con el exterior del pie, mandó la pelota hacia el recorrido del nueve. Un pase con intención, de esos que le permiten al delantero seguir avanzando en vez de frenar para corregir. Rodri fue a buscarlo y la jugada encontró su destino. El gesto de tres dedos tiene belleza, claro, pero también una utilidad concreta: permite sacar el pase desde una posición del cuerpo en la que acomodarse para usar el interior puede costar un tiempo de más. La Bruja lo resolvió ahí. Y Busto entendió la invitación.
Rodri hizo cuatro. Un póker para llegar a los 942 goles de su carrera, una cifra tremenda para el goleador histórico de Depoencuentros. Cuántos partidos entran en ese número. Cuántas mañanas, cuántos compañeros que lo buscaron, cuántos arqueros que intentaron adivinarlo. Y aun después de tantos, sigue teniendo recursos para sorprender.
El puntazo al ángulo fue una muestra. De repente, el nueve sacó ese golpe seco, con poca preparación, y la pelota salió hacia un lugar dificilísimo para el arquero. El puntín tiene mucho de estas canchas: permite rematar cuando no sobra espacio ni tiempo para armar un golpeo largo. Pero hacerlo con esa dirección ya es otra cosa. Rodri le puso precisión a la urgencia. Una definición para levantar la voz.
También tuvo la delicadeza de pincharla ante la salida del arquero. Ganó metros con la pelota, sintió al defensor que venía detrás y buscó pasarla por arriba del último obstáculo. La pelota dio en el travesaño y salió. Pudo haber sumado ahí, como también pudo hacerlo en el mano a mano que Nicolás Smitreña le tapó. El arquero de Nolimpio achicó y respondió ante un delantero que suele castigar esas oportunidades. Esa intervención merece su lugar en una tarde donde el resultado fue duro para los pibes.
Y después estuvo Guste. Gustavo Filgueira, la once, dos goles y una acción que tuvo bastante más que la definición. Recibió por el costado, enfrentó la marca y avanzó protegiendo la pelota con el cuerpo, dejando al defensor a su espalda. Siguió hasta acercarse al arco y resolvió de caño. Qué lindo gol. Hubo habilidad para superar el primer duelo, firmeza para sostener la carrera y tranquilidad para encontrar la salida cuando el arquero se le vino encima. El caño fue el último toque de una jugada que había tenido que trabajar desde bastante antes.
Entre él y Rodri hubo seis pepas. Una sociedad que sigue produciendo después de tantos años y que todavía tiene cosas para disfrutar. Hasta la coincidencia del nacimiento de Busto, apenas siete horas antes que Lionel Messi, encuentra su lugar entre esas historias que se cuentan alrededor de la cancha. Los calendarios los acercaron al empezar; Rodri fue escribiendo su propio camino acá, con la nueve de Jogo y una cantidad de goles que ya forma parte de la memoria del verde césped.
Para Nolimpio fue otra jornada en la que su potencial apareció de manera intermitente. Tiene piernas, velocidad, capacidad para asociarse, pero este año le está costando juntar todo eso durante un partido completo. Hubo avances, intentos de combinación y búsquedas con pelota parada. Por momentos pudo amenazar a Jogo. El problema fue sostener esa producción y evitar que cada respuesta del rival terminara agrandando la diferencia.
Fede Zumarraga aportó dos goles y volvió a demostrar cuánto puede darle al equipo desde distintos lugares. Le ha tocado jugar de arquero, de líbero, de delantero. Esta vez estuvo arriba y cumplió ahí, buscando lo que Nolimpio necesitaba. Esa disponibilidad tiene valor en el amateur, donde muchas veces hay que acomodarse según quién pudo venir y qué pide el encuentro. Fede lo hace y sigue aportando.
También está el Mugre Granella, con una historia goleadora propia que ya empezó a dejar marcas. Su racha de partidos consecutivos convirtiendo habla de constancia y de una relación con el arco que promete mucho. Verlo enfrente de Busto permite imaginar cuánto puede crecer si consigue sostener el camino. Rodri ya transitó años que Ignacio tiene por delante. No hay forma de saber hasta dónde llegará, pero sí hay motivos para acompañar esa expectativa.
Nolimpio sigue buscando respuestas, y la incorporación de Smitreña es parte de ese esfuerzo. El mano a mano que le ganó al goleador eterno fue una buena señal dentro de una derrota grande. Ahora hace falta que el equipo encuentre más continuidad en ese fútbol de pases y asociaciones que sabe jugar, que la velocidad tenga apoyos y que el talento individual pueda convertirse en una fuerza compartida.
Jogo, mientras tanto, tuvo una mañana de muchísima efectividad. La delantera de siempre volvió a encontrarse, Lepez aportó desde el medio y Coria estuvo otra vez con los suyos, como tantas veces desde los primeros años. Para ellos, este partido sumó un nuevo recuerdo a una historia larga. Para los pibes de Nolimpio dejó trabajo por delante, dos goles de Fede y una atajada que también merece ser contada. El puntazo de Rodri y el caño de Guste van a quedar dando vueltas. Son jugadas que ayudan a entender por qué, después de tanto tiempo, estos muchachos siguen queriendo estar acá.
Nolimpio
|
Jogo Bonito
|
||||||
4 |
10 |
||||||
| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Smitreña, Nicolás | 7,0 | 1 | Coria, Mariano | 7,0 | ||
| 2 | Cullari, Agustín | 6,0 | 6 | Arce, Lautaro | 7,0 | ||
| 5 | Comersi, Juan I. | 1 | 6,5 | 9 | Busto, Rodrigo | 4 | 9,0 |
| 6 | Berra, Iván | 6,0 | 10 | Lepez, Matías | 3 | 8,5 | |
| 9 | Zumarraga, Federico | 2 | 7,0 | 11 | Filgueira, Gustavo | 2 | 8,0 |
| 10 | Granella, Ignacio | 1 | 6,5 | 14 | Rapuzzi, Federico | 1 | 7,0 |
| 11 | Alfieri, Matías | 6,0 | 21 | Orellano, Matías | 7,5 | ||
| 23 | Centurión, Manuel | 6,0 | |||||
| PROMEDIO: | 6,38 | PROMEDIO: | 7,71 | ||||
| PARTIDO: Bueno | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Orellano, M. (Jogo Bonito) | |||||||
Historial
| Guerreros Z | 1 - 7 | Parne Kipada |
| San Marino | 3 - 1 | Los Alamos |
| Nolimpio | 4 - 10 | Jogo Bonito |
| Ratoes | 1 - 5 | Allax |