Y nos metemos en otro de esos partidos que no necesitan demasiada presentación porque la historia ya viene escrita en las camisetas. Guerreros y Jogo Bonito se conocen desde hace muchísimo. Hay que remontarse al Apertura 2022, cuando estos dos equipos se cruzaron por primera vez, allá lejos, en Primera D. Después vinieron más enfrentamientos, partidos de Copa, distintas categorías, planteles que cambiaron, jugadores que llegaron y otros que se fueron. Pero hay algo que parece no cambiar nunca: cuando se encuentran Guerreros y Jogo, gana Jogo. Cambian los torneos, cambian los jugadores, cambian los vientos, las ondas y hasta parece que cambia el universo… pero el resultado vuelve a caer del mismo lado.
Y esta vez Guerreros llegó con todo lo que tenía. Plantel titular, concentración y un Eze González en una de esas noches en las que el capitán parece jugar con un mapa del partido en la cabeza. Filtró pases, encontró espacios, metió gol y estuvo encendido. Nico de Paula, Seba Duarte, dos del Pepo Cermelli y una entrega enorme de todo Guerreros para intentar romper, de una vez, esa especie de maldición futbolera que lo persigue cada vez que aparece Jogo enfrente. Porque no fue un Guerreros que miró pasar el partido. Todo lo contrario. Lo jugó, lo peleó, lo atacó y por momentos consiguió poner a Jogo contra las cuerdas.
Pero Jogo Bonito tiene algo que lo acompaña desde hace años: sabe jugar estos partidos. Y para este Clausura 2026, además, decidió meter mano fuerte en el plantel. Renovó piezas, sumó juventud, incorporó tres o cuatro jugadores que le dieron otra energía al equipo y ahora empieza a verse cómo esas piezas nuevas se van ensamblando con los nombres que ya son parte de la identidad del Carioca. No es solamente traer buenos jugadores. Hay que conseguir que entiendan dónde moverse, cuándo acelerar, cuándo soltarla, cuándo aparecer entre líneas y cuándo darle amplitud al equipo. Y Jogo lo está consiguiendo de a poco.
Mati Lepez volvió a ser protagonista. El goleador del Apertura sigue con la pólvora seca y esta vez metió tres. Tres goles más para un jugador que parece haber encontrado una continuidad tremenda en el arco rival y que no necesita demasiadas invitaciones para hacer daño. Dos de Mati Orellano, siempre con esa capacidad para aparecer en los metros donde más duele, y también la firma de Mangi, uno de esos nombres que llegaron para darle un nuevo impulso al equipo y que ya empieza a mostrar por qué Jogo apostó por él. Y alrededor de ellos, los de siempre. Marian Coria, Guste Filgueiras y toda una estructura que todavía tiene margen para crecer.
Eso es quizás lo más interesante de este Jogo. No parece estar terminado. Todavía se está armando. Todavía está incorporando piezas, encontrando sociedades y ajustando movimientos. Pero aun en ese proceso ya tiene algo que muchos equipos tardan muchísimo en conseguir: talento individual acompañado de funcionamiento colectivo. Porque cuando el jugador distinto no juega solo para él, sino que además hace jugar al compañero, el equipo empieza a crecer de verdad. Y en el fútbol 6, donde los espacios son mínimos y cada decisión tiene consecuencias inmediatas, eso vale oro.
Guerreros, mientras tanto, dejó una de esas actuaciones que duelen porque hubo fútbol suficiente para creer. Eze González tuvo su mejor versión del año, sus compañeros respondieron y el equipo consiguió mantenerse en partido hasta el final. Pero enfrente estaba este Jogo que parece tenerle tomada la medida. No importa demasiado quién llegue mejor, quién tenga más nombres o quién venga con una racha distinta. Cuando se cruzan, algo pasa. Jogo encuentra la manera.
Jogo volvió a ganar. Guerreros volvió a competir. Uno se queda con la alegría de seguir construyendo un equipo que promete muchísimo para este Clausura; el otro, con la bronca lógica de haber hecho un partido enorme y volver a quedarse con las manos vacías ante el mismo rival. Pero así es el verde césped. A veces no alcanza con jugar bien. A veces enfrente hay un equipo que, por alguna razón difícil de explicar, parece tener la llave de tu puerta.
Jogo Bonito
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Guerreros Z
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7 |
5 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Coria, Mariano | 7,0 | 1 | Puzone, J.C | 6,5 | ||
| 8 | Cadierno, Matías | 7,0 | 2 | Fernández, Lautaro | 6,5 | ||
| 10 | Lepez, Matías | 3 | 8,5 | 5 | González, Ezequiel | 1 | 7,5 |
| 11 | Filgueira, Gustavo | 1 | 7,5 | 6 | Bedetti, Gonzalo | 6,0 | |
| 12 | Diaz, Sebastián | 6,5 | 7 | Cermelli, Pedro | 2 | 7,5 | |
| 21 | Orellano, Matías | 2 | 8,0 | 8 | Tesi, Santiago | 6,0 | |
| 22 | Mangi, Santiago | 1 | 7,5 | 19 | De Paula, Nicolás | 1 | 7,0 |
| 31 | Rapuzzi, Federico | 7,0 | 21 | Marin, Mateo | 6,0 | ||
| 22 | Infrán, Lucas | 6,0 | |||||
| 32 | Duarte, Sebastián | 1 | 7,0 | ||||
| PROMEDIO: | 7,38 | PROMEDIO: | 6,60 | ||||
| PARTIDO: Clásico | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Diaz, S.; Mangi, S. (Jogo Bonito) ; Tesi, S. (Guerreros Z) | |||||||
Historial
| Parne Kipada | 5 - 2 | Los Alamos |
| Ratoes | 8 - 5 | San Marino |
| Jogo Bonito | 7 - 5 | Guerreros Z |
| Allax | 8 - 1 | Nolimpio |