Hay cruces que con los años se convierten en clásicos. No necesariamente porque exista rivalidad. A veces simplemente porque los caminos se cruzan una y otra vez. Porque los ascensos, los descensos, las buenas campañas y los tropiezos terminan juntando siempre a los mismos protagonistas. Y si hay dos equipos que conocen perfectamente esa sensación son Jogo Bonito y Guerreros Z.
Trece veces se enfrentaron. Desde la D hasta la A. Pasaron categorías, pasaron planteles, cambiaron nombres, cambiaron momentos. Pero hay una cosa que prácticamente no cambió nunca: el resultado final. Porque la historia volvió a repetirse y Jogo Bonito volvió a quedarse con el duelo, ampliando un historial que ya marca un contundente 11 a 2.
Y lo curioso es que el partido no arrancó anunciando ese desenlace. Más bien todo lo contrario. Guerreros entró mejor. Con intensidad, con confianza, con la sensación de que esta vez podía ser diferente. Durante varios minutos pareció estar más cómodo en la cancha. Más metido. Más conectado. Había señales de que podía ser una tarde distinta a tantas otras.
Pero el fútbol tiene memoria. Y algunos jugadores parecen tener todavía más.
Porque cuando el partido empezó a moverse hacia terrenos conocidos apareció él. El Guste. Como tantas veces. Como en tantos domingos de tantas temporadas distintas. Y cuando aparecen los goleadores de raza, los que llevan una vida entera viendo dónde va a caer la pelota antes que los demás, todo puede cambiar en cuestión de minutos.
Hat-trick para Gustavo Filgueira. Otra tarde de goleador. Otra página para una carrera que ya se mide en dimensiones difíciles de explicar. Porque cuando uno habla de 746 goles ya no está hablando solamente de una estadística. Está hablando de permanencia. De vigencia. De alguien que atravesó generaciones enteras de Depoencuentros haciendo exactamente lo mismo: aparecer donde hay que aparecer y empujar la historia un poquito más.
Jorge Valdano decía que el gol es el orgasmo del fútbol. Y hay delanteros que viven buscando ese momento. Filgueira parece haber construido toda una vida alrededor de él.
A partir de ahí, Jogo volvió a parecer Jogo. Empezó a encontrar espacios. A mover mejor la pelota. A jugar con esa tranquilidad que suelen tener los equipos cuando saben exactamente quiénes son. Arrancó incómodo, es cierto. Pero terminó dominando gran parte de la escena. Como si la historia, una vez más, hubiera decidido seguir el mismo libreto.
Del lado de Guerreros, más allá de la derrota, también hay cosas para rescatar. Porque a veces las tablas muestran una realidad y los grupos viven otra. Y la sensación es que este equipo atraviesa un momento de mayor armonía. Más tranquilo. Más unido. Más conectado con sus propias raíces. Muchas de las leyendas que construyeron la identidad del equipo volvieron a tener protagonismo y eso también vale. Porque no siempre se trata solamente de ganar. A veces se trata de volver a encontrarse.
Y en esa línea aparece también una situación que merece mencionarse. Mate Marín se quedó dormido. Llegó tarde. Se perdió la posibilidad de sumar minutos en un partido importante. Le pasó lo que le puede pasar a cualquiera. Pero hay una diferencia enorme entre equivocarse y esconderse. Mate eligió otra cosa. Apareció. Dio la cara. Estuvo con sus compañeros. Asumió lo ocurrido sin buscar excusas. Y en los grupos de verdad esas cosas también cuentan.
Después, claro, el fútbol siguió su curso: La pelota rodó. Las rachas continuaron. Los antecedentes volvieron a hacerse presentes. Y cuando el árbitro marcó el final, la sensación fue la misma que tantas otras veces entre estos dos viejos conocidos del Verde Césped. Guerreros volvió a pelearlo. Volvió a ilusionarse. Volvió a tener momentos donde pareció posible. Pero enfrente estaba Jogo Bonito. Y por alguna razón que ni las estadísticas ni la lógica terminan de explicar del todo, cuando estos dos equipos se cruzan, la historia casi siempre encuentra la forma de terminar en el mismo lugar.
Guerreros Z
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Jogo Bonito
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4 |
5 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Ortiz, J. Cruz | 6,5 | 1 | Coria, Mariano | 7,0 | ||
| 2 | Fernández, Lautaro | 1 | 7,0 | 2 | Cosentino, Juan | 6,0 | |
| 5 | González, Ezequiel | 6,0 | 6 | Arce, Lautaro | 6,0 | ||
| 6 | Bedetti, Gonzalo | 6,0 | 10 | Lepez, Matías | 1 | 7,5 | |
| 7 | Cermelli, Pedro | 1 | 7,0 | 11 | Filgueira, Gustavo | 3 | 8,5 |
| 8 | Tesi, Santiago | 7,0 | 23 | Alegre, Leandro | 6,5 | ||
| 9 | Viz, Lautaro | 1 | 7,5 | 88 | Credidio, Sebastián | 1 | 7,5 |
| 11 | Fittere, Manuel | 1 | 7,0 | ||||
| 77 | Avedikian, Agustín | 6,0 | |||||
| PROMEDIO: | 6,67 | PROMEDIO: | 7,00 | ||||
| PARTIDO: Clásico | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: | |||||||
| Nolimpio | 6 - 6 | Allax |
| Guerreros Z | 4 - 5 | Jogo Bonito |
| Chascarrillo | 7 - 6 | Cronos FC |
| Los Alamos | 1 - 4 | Parne Kipada |