Encontraron bajo un diluvio una de sus mejores versiones.

Los Zetas navegaron la tormenta

Guerreros venció a un rival que suele complicarlo.

La diferencia estuvo en cómo jugar bajo el agua. Guerreros Z encontró ritmo donde Los Álamos perdió continuidad, se acomodó mejor a una cancha cada vez más rápida y terminó construyendo una de sus mejores actuaciones del año. La tormenta atravesó el partido entero, pero hubo un equipo que consiguió orientarse dentro de ella. Y cuando encontró el rumbo, los Zetas fueron para adelante como si conocieran de memoria el camino entre los charcos.

Enfrente tenían a un rival que suele costarles. Los Álamos sabe elaborar sus ataques, darle recorrido a la pelota y encontrar oportunidades después de varios pases. Un equipo que puede hacerte correr detrás de una jugada hasta que aparece el espacio que estaba buscando. Esta vez, sin embargo, Guerreros consiguió que el encuentro se pareciera mucho más a lo que necesitaba él. Bajo aquella cortina de agua del 27 de septiembre, estuvo despierto, conectado y con una respuesta colectiva que sostuvo el triunfo.

Cermelli, Fernández, De Paula, Tesi, Ortiz y el capitán González: todos con la flechita para arriba, como en aquellas formaciones del videojuego en las que uno miraba el equipo y ya tenía ganas de salir a jugar. Lo valioso fue que esa buena mañana individual encontró compañía. Porque podés tener a uno inspirado y ganar una jugada; cuando se encuentran varios, empezás a ganar un partido.

Guerreros tuvo esa sintonía. El equipo respondió en sus distintas funciones y fue alimentando una confianza que se notaba en el desarrollo. Había un rival importante del otro lado, había lluvia de sobra y había dificultades para cualquiera que quisiera dominar una pelota. Los Zetas consiguieron convivir mejor con todo eso. No esperaron una cancha ideal para ofrecer una gran versión de sí mismos.

En fútbol seis, interpretar la superficie también forma parte del juego. Con el piso mojado, una entrega puede llegar más rápido de lo previsto; donde empieza a juntarse agua, la misma pelota puede frenarse. El control exige atención y el pase necesita una lectura que va cambiando mientras llueve. A veces hay que reducir el recorrido, acercar un apoyo, resolver antes. El campo empieza a intervenir en decisiones que, otro domingo, saldrían casi sin pensarlas.

Los Álamos sufrió esa incomodidad. Su fútbol necesita continuidad para ir encontrando sentido: un pase que prepare al siguiente, compañeros disponibles y una circulación que permita avanzar sin entregar la pelota por apuro. Esta vez no pudo reconocerse en ese funcionamiento. Le costó enlazar sus intervenciones, darle volumen al ataque y sostener esa elaboración con la que tantas veces consiguió imponerse. Las condiciones fueron iguales para ambos, aunque cada equipo encontró una manera distinta de atravesarlas.

Eso también explica el mérito de Guerreros. Supo jugar el partido que había. Con agua, con velocidad, con la dificultad de ajustar cada intervención a un terreno que se iba transformando. Los Álamos buscaba encontrarse y los Zetas ya estaban haciendo pesar su mejor momento. El 7 a 3 terminó poniendo números a una diferencia que se había construido entre muchos, con rendimientos altos y una confianza compartida.

Y quedó la escena del Pepo Cermelli en el córner. Una de esas imágenes que el fútbol amateur guarda sin pedir permiso y después devuelve en cada charla. Fue a ejecutar y encontró una pileta alrededor de la pelota. Sacó el centro haciendo sapito, como pudo, mientras la cancha empezaba a avisar que ya estaba llegando a su límite. El balón todavía buscaba compañeros; el agua quería quedarse con él.

Minutos después terminó el encuentro. La acumulación ya impedía que la redonda rodara con normalidad y aquella tormenta obligaría a dejar pendiente buena parte de la jornada. Pero antes de que el verde césped quedara rendido bajo la lluvia, Guerreros había alcanzado a escribir una mañana de las suyas. Siete goles frente a un adversario difícil, el equipo entero en alza y un córner que seguramente seguirá jugándose en el recuerdo mucho después de que se haya secado el último charco.

Para Los Álamos fue una actuación lejos de su nivel, de esas que dejan bronca porque uno sabe que tiene bastante más fútbol para ofrecer. Los tres goles no alcanzaron para cambiar una contienda en la que nunca logró sentirse cómodo. Queda recuperar las conexiones, volver a hacerse fuerte en su manera de jugar y encontrar respuestas también para esos domingos que alteran todos los planes.

Guerreros se llevó una victoria grande. Por el rival, por el rendimiento y por haber encontrado una fuerza colectiva que merece durar más que una mañana. Bajo el diluvio, los Zetas fluyeron como peces en el agua. Y el Pepo, desde aquella esquina convertida en pileta, dejó la postal perfecta de un equipo que supo mantenerse a flote y llegar junto a la otra orilla.

Guerreros Z

Los Alamos

7

3

Nro Jugador Goles Pts Nro Jugador Goles Pts
1 Ortiz, J. Cruz 7,5 1 Bialy, Emiliano 6,0
2 Fernández, Lautaro 1 7,5 2 Scotellaro, Danel 1 6,5
5 González, Ezequiel 7,0 4 Guerra, Lucas 6,0
6 Bedetti, Gonzalo 7,0 5 Quaglia, Agustín 1 6,5
7 Cermelli, Pedro 2 8,5 6 Guerra, Agustín 6,0
8 Tesi, Santiago 1 7,5 7 Sevilla, Facundo 6,0
19 De Paula, Nicolás 2 8,0 8 Brugnoli, Ramiro 6,0
21 Marin, Mateo 7,0 9 Botto Massé, Tomás 1 6,5
22 Infrán, Lucas 1 7,5
PROMEDIO: 7,50 PROMEDIO: 6,19
PARTIDO: Muy bueno ÁRBITRO: Ezequiel
AMONESTADOS: Bialy, E. (Los Alamos)

Historial

Cara a cara

Guerreros Z Guerreros Z
0 Victorias
2 Empates: 0
2 Victorias
Los Alamos Los Alamos

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Otros resultados de la fecha

CLAUSURA 2026

Primera A - Fecha 7 - 12/10/2026
Allax 8 - 3 San Marino
Guerreros Z 7 - 3 Los Alamos
Parne Kipada 0 - 3 Nolimpio
Jogo Bonito 6 - 3 Ratoes