Si alguien llegó unos minutos tarde y vio el resultado final, difícilmente pueda imaginarse cómo empezó esta historia. Porque durante el arranque parecía que La Masía se llevaba puesto a Richerdi. Salió con una intensidad tremenda, encontró los espacios enseguida y antes de que la mañana terminara de despertarse ya ganaba 3-0. Pedro Valenzuela, Tommy Becerra y Lucho Ferro pegaron de entrada, cuando todavía el frío seguía instalado sobre la cancha y todo hacía pensar que el partido tenía dueño.
Pero el fútbol, especialmente el de 6 contra 6, tiene esa velocidad para cambiar de rumbo que pocas disciplinas pueden ofrecer. Un par de decisiones, un ingreso acertado o un jugador encendido alcanzan para modificar por completo un desarrollo. Y eso fue exactamente lo que pasó.
Con la entrada de los refuerzos de Parne, el partido dio un giro completo. Bavio aportó presencia, pero el que cambió el pulso del encuentro fue Alejandro “Vitamina” Reboredo. Entró con una energía contagiosa, de esas actuaciones que levantan a todo un equipo. En apenas unos minutos ya había marcado dos goles, y una asistencia, recuperado varias pelotas en campo rival y obligado a Richerdi a creer que la remontada era posible. A partir de ahí la cancha empezó a inclinarse hacia el otro arco.
Entonces apareció Cirilo. El goleador, el número cinco, el hombre que siempre parece estar donde cae la pelota. Con el envión anímico que había generado Reboredo, sacó a relucir toda su capacidad y terminó firmando cuatro goles para conducir una reacción que fue creciendo minuto a minuto.
Del otro lado, La Masía empezó a perder las certezas que había mostrado en el comienzo. Donde antes había confianza empezaron las dudas. Donde había pases seguros aparecieron las imprecisiones. Se miraban buscando respuestas que no llegaban y el partido empezó a escaparse lentamente. Es uno de esos aspectos que todavía tiene por corregir un equipo joven, con muchísimo potencial y un futuro enorme por delante: aprender a sostener emocionalmente los encuentros cuando el rival logra cambiar la inercia. Como decía César Luis Menotti, “el fútbol se juega con la cabeza; los pies son apenas una herramienta”. Y muchas veces los partidos se ganan también desde ese lugar.
Richerdi, en cambio, mostró por qué atraviesa uno de sus mejores momentos. Llegó a ocho partidos sin perder, una racha de dos meses que no aparece por casualidad. Hay confianza, hay funcionamiento y hay futbolistas que entienden perfectamente qué necesita el equipo en cada momento. Esa seguridad terminó inclinando un partido que había comenzado totalmente cuesta arriba.
El 9-6 fue un espectáculo para la Copa Intertotos. De esos partidos donde hubo goles, cambios de ánimo, remontadas y protagonistas por todos lados. Richerdi confirmó que atraviesa un presente de enorme solidez. La Masía, aunque se quedó con las manos vacías, volvió a demostrar que tiene fútbol de sobra para pelear con cualquiera. Cuando logre transformar esos grandes pasajes en actuaciones completas, será un rival todavía más peligroso. Porque condiciones le sobran; ahora el desafío pasa por sostenerlas de principio a fin.
Richerdi FC
|
La Masía |
||||||
9 |
6 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Domini, Thiago | 7,5 | 1 | Requino, Gabriel | 6,0 | ||
| 5 | Cirilo, Martiniano | 4 | 9,0 | 6 | Acosta, Matías | 6,0 | |
| 7 | Pérez, Agustín | 7,0 | 7 | Valenzuela, Pedro | 3 | 7,5 | |
| 8 | Tesone, Joaquín | 1 | 7,5 | 8 | Chávez, Matías | 6,0 | |
| 9 | Vuga, Bautista | 7,0 | 9 | Becerra, Thomas | 2 | 7,0 | |
| 10 | Bavio, Valentino | 1 | 8,0 | 10 | Ferro, Luciano | 1 | 6,5 |
| 19 | Reboredo, Alejandro | 3 | 9,0 | 90 | Machado, Lucas | 6,0 | |
| 20 | Guida, Fernando | 7,0 | |||||
| PROMEDIO: | 7,75 | PROMEDIO: | 6,43 | ||||
| PARTIDO: Dinámico | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: | |||||||
Historial
| Richerdi FC | 9 - 6 | La Masía |
| Allax | 2 - 4 | Manchester Tiki |
| Nolimpio | 7 - 3 | Toco y No Voy |