Y la mañana arrancaba temprano, bien temprano… 9:10, cuatro grados, el estacionamiento lleno y ese aire helado que te corta la cara, pero adentro ya estaba todo en marcha, porque el que va a jugar a esa hora no duda, es misa. Los que aman esto están igual, con frío o sin frío. Y ahí salían, de un lado La Masía de Lucho Ferro, plantel completo, nombres que en cualquier domingo te inclinan la cancha… Mati Genovese, el zurdo que aparece en todos lados, Pedro Valenzuela con recorrido de ascenso, Chibeli; en el arco, Santachita, Tommy Becerra, Chávez, Machado, Acosta, Villa… estaban todos. Literal.
Y enfrente, Richerdi, medio remendado si querés, sin Godaly en el arco, con Tobi Santos cayendo casi de urgencia… pero a veces el fútbol tiene esas cosas, te acomoda las piezas de otra manera. Primera que tiene Tobi, avanza, levanta la cabeza y mete un bombazo desde tres cuartos de cancha propia que se clava arriba, imposible. De esos goles que no se piensan, se sienten. Y ahí ya cambió el clima.
Porque Richerdi se agrandó. Fer Guida, el capitán, moviendo todo desde temprano, llamando gente, ordenando. Y aparece Santi Castro, que arrancó errando la primera, sí… pero la segunda la acomodó al ángulo como diciendo “tranquilos, ya estoy”. Y la tercera fue de esas jugadas que quedan dando vueltas: caño, enganche, arquero al piso y definición simple. Gol. Sin apuro. Como si el partido se hubiera frenado un segundo.
Para ese momento, La Masía estaba descolocada. 4-0 abajo en un rato. Y no era que no tenían la pelota, la tenían… pero les faltaba algo. Ritmo, sobre todo. Esa circulación rápida que los hace peligrosos. Mucho uno contra uno, mucha jugada larga, y en este formato si no soltas rápido la pelota, te comen. Se notó la ausencia de Lucho Ferro, no tanto por nombre sino por función, por ese rol de conector que ordena, que le da sentido a todo. Sin eso, el equipo se partió.
Chibeli intentaba, salía, jugaba, la pedía… pero era todo más forzado. Y adelante, por más calidad que tengas, no podés gambetear a todos todo el tiempo. Del otro lado, Richerdi más simple, más directo. Dos arriba, bien plantados, esperando el error. Y cuando lo tenían, golpeaban. “El fútbol es simple, pero es difícil jugar simple”, decía Johan Cruyff, y hoy Richerdi lo hizo fácil.
Después sí, en el segundo tiempo La Masía reaccionó. Algo lógico también, por nombres, por orgullo. Ajustaron un poco, encontraron más pases, más dinámica, y el partido se emparejó. Llegaron goles, se acercaron… pero ya estaba cuesta arriba. Cuando regalás tanto al principio, después corrés siempre desde atrás.
Terminó siendo 5-1, pero con dos tiempos bien marcados. Uno donde Richerdi sorprendió, pegó y manejó los tiempos. Y otro donde La Masía intentó volver, pero ya sin margen.
Triunfo bravo de Richerdi, de esos que arrancan en el frío y terminan calentando todo. Y La Masía… bueno, a recalibrar. Porque material hay de sobra, pero el fútbol, incluso con nombres pesados, siempre te pide algo más que eso. Siempre.
La Masía |
Richerdi FC
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1 |
5 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 13 | Valenzuela, Pedro | 1 | 6,0 | 1 | Santos, Tobías | 1 | 8,0 |
| 14 | Acosta, Matías | 6,0 | 5 | Cirilo, Martiniano | 7,0 | ||
| 15 | Machado, Lucas | 6,0 | 7 | Castro, Santiago | 2 | 9,0 | |
| 16 | Becerra, Thomas | 6,0 | 8 | Tesone, Joaquín | 1 | 7,5 | |
| 17 | Villa, Gastón | 6,0 | 9 | Vuga, Bautista | 1 | 7,0 | |
| 18 | Genovese, Matías | 6,0 | 10 | Gimenez, J. Manuel | 7,0 | ||
| 20 | Chibelli, Nicolás | 6,0 | 20 | Guida, Fernando | 7,0 | ||
| 21 | Chávez, Matías | 6,0 | 94 | Domini, Thiago | 7,0 | ||
| PROMEDIO: | 6,00 | PROMEDIO: | 7,44 | ||||
| PARTIDO: Muy bueno | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Machado, L. (La Masía) | |||||||
| Richerdi FC | 2 - 4 | La Masía |
| La Masía | 8 - 4 | Richerdi FC |
| Richerdi FC | 4 - 5 | La Masía |
| Huevos Rotos FC | 3 - 4 | San Marino |
| La Pandilla | 4 - 3 | A la Tibia |
| La Masía | 1 - 5 | Richerdi FC |