La Copa Intertotos se cerró con uno de esos cruces que mezclan historia, presente y futuro. De un lado, Allax, un ex campeón de la máxima categoría, un equipo con pergaminos de sobra y una identidad que resiste el paso de los años. Del otro, La Masía, la gran revelación de la Primera B. El equipo que quizá no llegó al ascenso porque reaccionó demasiado tarde en el Apertura, pero que terminó el campeonato jugando como uno de los mejores de la categoría. Y cuando el presente se cruza con la historia, siempre sale un partido interesante.
Allax volvió a sostener esa idea que lo acompaña desde hace años. Un equipo que puede tener altibajos, pero jamás renuncia a su forma de competir. Mucho de eso tiene que ver con su capitán, Peloso. El licenciado, el economista, un personaje irrepetible del verde césped. De esos tipos que parecen entender que un equipo se construye mucho más desde el compromiso que desde las palabras.
Y para esta aventura copera llegaron dos refuerzos de lujo. El Zorro Zorzoli y Matías “Matata” Domínguez Simkin, ambos integrantes de la poderosa Parne Kipada, se pusieron la camiseta de Allax para devolver un favor que el fútbol todavía tenía anotado en su libreta. Porque hace un tiempo fue el propio Peloso quien se calzó la camiseta de Parne para colaborar en aquel histórico ascenso desde la Primera B. El destino hizo que después cada uno siguiera su camino, compartiendo hoy la máxima categoría, pero esas deudas de amistad el fútbol amateur nunca las olvida. Y las copas también sirven para eso: para reencontrarse y tender una mano.
Pero enfrente había un equipo que hoy está atravesando un momento enorme. La Masía juega con una confianza que se nota desde el primer pase. Lucho Ferro logró darle una identidad muy marcada. Tiene un seis titular que prácticamente sale de memoria y un plantel largo que mantiene la intensidad cuando empiezan los cambios. Eso, en fútbol 6, vale oro.
Y si el funcionamiento colectivo ya era bueno, el presente de Pedro Valenzuela lo vuelve todavía más peligroso. Cuatro goles. Cuatro. Otra actuación descomunal de un futbolista que hoy atraviesa uno de esos momentos donde todo le sale bien. Siempre bien perfilado, siempre encontrando el espacio justo, siempre tomando la decisión correcta. Fue la gran figura de la noche y el principal argumento para explicar por qué La Masía cada vez convence más.
También volvió a aparecer Tommy Becerra. El goleador del Clausura 2025 de la B quizá no tuvo el Apertura que él mismo esperaba, pero los goleadores nunca pierden el olfato. Tarde o temprano vuelven a aparecer. Y esta vez dejó el suyo para seguir demostrando que sigue siendo una referencia ofensiva importantísima para el equipo.
Tan sólido fue el funcionamiento que hubo una imagen que explica todo sin necesidad de muchas palabras. La Máquina Chibelli estuvo en el banco… y nunca hizo falta que se sacara la campera. No porque no pudiera aportar. Todo lo contrario. Simplemente porque los que estaban adentro estaban haciendo un partido casi perfecto. A veces el mejor cambio es no tocar nada. Como decía Carlos Bianchi, “equipo que funciona, no se toca”. Y Lucho Ferro entendió que esa noche la historia iba por ahí.
La Masía ganó jugando muy bien al fútbol. Con paciencia cuando había que elaborarlo. Con vértigo cuando encontraba espacios. Con solidaridad para recuperar. Con mucho movimiento sin pelota y una sensación permanente de equipo. Porque las figuras brillaron, sí, pero siempre al servicio del colectivo.
Derrotar a un ex campeón de Primera A nunca es un dato menor. Hacerlo de esta manera, todavía menos.
El 5 a 2 termina siendo mucho más que un resultado. Es otra confirmación de que La Masía dejó hace rato de ser una sorpresa pasajera. Hoy es una realidad. Un equipo firme, convencido de su idea y cada vez más difícil de doblegar. El ascenso no llegó en el Apertura por una cuestión de tiempos. Pero si mantiene este nivel, nadie podrá discutir que será uno de los grandes protagonistas de lo que viene.
Y esa, quizá, sea la mayor victoria de la noche. Más allá del pase, más allá de los puntos y más allá de la copa. La Masía ya consiguió algo muy difícil: que todos empiecen a mirarlo como uno de esos equipos que nadie quiere cruzarse.
Allax
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La Masía |
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4 |
6 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Domínguez Simkin, M. | 6,0 | 1 | Requino, Gabriel | 7,0 | ||
| 4 | Peloso, Alejo | 6,5 | 7 | Valenzuela, Pedro | 4 | 9,0 | |
| 7 | Ferrara, Rodrigo | 6,0 | 8 | Chávez, Matías | 7,0 | ||
| 13 | Zorzoli, Juan P. | 3 | 8,0 | 9 | Becerra, Thomas | 1 | 7,5 |
| 14 | Zanga, Franco | 6,5 | 10 | Acosta, Matías | 7,0 | ||
| 20 | Herlán, Francisco | 1 | 6,0 | 11 | Margani, Luciano | 7,0 | |
| 22 | Byk, Tomás | 6,0 | 90 | Machado, Lucas | 1 | 7,5 | |
| PROMEDIO: | 6,43 | PROMEDIO: | 7,43 | ||||
| PARTIDO: Entretenido | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Ferrara, R. (Allax) ; Acosta, M. (La Masía) | |||||||
| Nolimpio | 1 - 2 | Manchester Tiki |
| Richerdi FC | 4 - 4 | Toco y No Voy |
| Allax | 4 - 6 | La Masía |