Era uno de los partidos más esperados de la primera fecha de la Copa de Oro. Por historia, por nombres y por el nivel que suelen ofrecer. San Marino y Los Álamos prometían una de esas funciones que justifican por sí solas el valor de esta competencia. Pero el fútbol, a veces, toma otros caminos.
Desde el arranque el partido se fue llenando de interrupciones. Mucha fricción, demasiadas discusiones, protestas, roces y un clima que nunca terminó de acomodarse para que apareciera el juego. Se habló más de lo que se jugó. Se raspó más de lo que se tocó. La pelota, que debería haber sido la protagonista, pasó demasiado tiempo esperando que el partido volviera a empezar.
Como decía César Luis Menotti, “el único protagonista es la pelota”. Esta vez ocurrió exactamente lo contrario.
Con el correr de los minutos llegaron las expulsiones. Y pudieron haber sido más. Encima, las tarjetas rojas cayeron del mismo lado y el trámite terminó de quebrarse. Ahí ya no hubo equivalencias. El desgaste físico y mental empezó a pesar tanto como el resultado, y Los Álamos aprovechó el escenario con inteligencia. Sin desesperarse, ocupó mejor los espacios, hizo valer la superioridad numérica y fue construyendo una victoria que terminó siendo cómoda.
El 5 a 2 dice que hubo siete goles. Pero no cuenta la historia completa. Porque esta vez el marcador no refleja un gran espectáculo futbolístico. Refleja un partido que nunca encontró continuidad, que vivió pendiente de todo lo que pasaba alrededor de la pelota y no de la pelota misma.
Los Álamos hizo lo que tenía que hacer. Entendió el contexto, mantuvo la cabeza un poco más fría y se llevó un triunfo importante para empezar la Copa de Oro con el pie derecho. Para San Marino quedará la sensación de una oportunidad desperdiciada. No solamente por el resultado, sino porque nunca pudo desarrollar el juego que seguramente había imaginado antes de entrar al verde césped. Y cuando un partido se juega más con los nervios que con la pelota, casi siempre termina favoreciendo al que mejor administra las emociones.
Fue una noche intensa, sí. Pero de esas intensidades que el fútbol preferiría cambiar por gambetas, asociaciones y goles nacidos del juego. Porque en una Copa de Oro, donde se enfrentan algunos de los mejores equipos del Depo, siempre será más lindo que hablen las piernas antes que los impulsos.
Los Alamos
|
San Marino
|
||||||
5 |
2 |
||||||
| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Rolon, Matías | 1 | 8,0 | 1 | Balovich, Ezequiel | 7,0 | |
| 4 | Guerra, Lucas | 7,0 | 5 | Bertoldi, Tobías | 6,0 | ||
| 5 | Scotellaro, Danel | 1 | 7,5 | 6 | Montaña, Demián | 6,0 | |
| 6 | Guerra, Agustín | 1 | 7,0 | 7 | Bilordo, Gonzalo | 1 | 7,0 |
| 8 | Brugnoli, Ramiro | 6,5 | 10 | Barraza, Gonzalo | 6,0 | ||
| 9 | Gainza, Martín | 2 | 6,5 | 17 | Anfuso, Valentín | 6,0 | |
| 14 | Botto Massé, Tomás | 7,0 | 22 | Mazzali, Facundo | 1 | 6,0 | |
| PROMEDIO: | 7,07 | PROMEDIO: | 6,29 | ||||
| PARTIDO: Malo | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Gainza, M. (Los Alamos) ; Montaña, D. -Roja-; Barraza, G. -Roja-; Mazzali, F. (San Marino) | |||||||
Historial
| Los Alamos | 5 - 2 | San Marino |
| Parne Kipada | 5 - 3 | Asado Group |
| Un Equipo FC | 3 - 6 | Ratoes |