Una categoría que parece haber decidido que las leyes normales del fútbol son apenas sugerencias.

B de buena

El FC lo dio vuelta ante La Masía.

Y la Primera B sigue haciendo de las suyas. Hay algo en esta categoría que ya dejó de ser casualidad: es pareja, imprevisible, caprichosa y capaz de regalarte un partido que, si alguien te lo cuenta sin haberlo visto, probablemente pensás que está exagerando. Viene de un Apertura tremendo, de esos en los que un equipo podía estar peleando el ascenso y, en cuestión de una fecha, terminar mirando la tabla desde abajo. Podías estar ascendiendo o descendiendo prácticamente el mismo día. Una locura. Y el Clausura 2026 parece haber decidido no quedarse atrás.

Después de dos empates para abrir la cuarta fecha, llegó La Masía, reciente campeón de Copa, frente a Un Equipo FC, el campeón de la C que acaba de poner los pies en esta categoría. Y durante los primeros veinte minutos parecía que la historia iba a ser bastante más sencilla. El equipo de Lucho Ferro salió decidido, manejó mejor los tiempos, encontró espacios y fue contundente. Biragnet, Becerra y Pedro Valenzuela aparecieron para poner el 3 a 0 y mandar a La Masía al descanso con una ventaja que, en cualquier otro contexto, parecía casi definitiva.

Pero esto es la Primera B. Y acá un 3 a 0 no siempre es un resultado. A veces es apenas el comienzo de algo que todavía no entendiste.

La naranja de Salvatore había tardado en hacer pie. Estaba incómoda, lejos de su mejor versión y sufriendo cada vez que La Masía encontraba la manera de acelerar. Pero algo empezó a cambiar después del descanso. Primero fue una recuperación, después una pelota mejor jugada, después un descuento. Y cuando llegó el segundo, ese 3 a 2 que todavía parecía favorable a La Masía, ya se sentía que el partido había cambiado de dueño. No en el marcador todavía, pero sí en el aire. El aura estaba del otro lado. El envión tenía otra camiseta.

Y ahí apareció la mano de Decastelli. Porque muchas veces las remontadas se explican con “ganaron actitud”, “salieron con otra mentalidad” y todas esas frases que sirven para cualquier partido. Acá hubo algo más concreto. Hubo movimientos. Decisiones. Lectura del juego. Guzmán, que había comenzado como líbero, pasó primero a ocupar posiciones más adelantadas, después a trabajar como pivot y ese pequeño cambio modificó la estructura completa. Un jugador que estaba lejos de la zona donde podía hacer daño empezó a recibir más arriba, a fijar marcas y a generar otra referencia ofensiva.

Son esos detalles que desde afuera parecen pequeños, pero dentro de una cancha de seis contra seis pueden cambiar una historia entera. Porque no hay demasiado espacio para corregir. Si movés una pieza, movés todo el tablero. Cambia la salida, cambia la presión, cambia la transición y también cambia dónde recibe el rival. Decastelli vio que lo que había funcionado poco o nada en el primer tiempo necesitaba otra cosa y se animó a tocar.

Y entonces apareció Caggiano, esa incorporación de lujo que tiene la naranja de Salvatore, jugador de Ratoes que puede alcanzar para cambiar una tarde. Dos goles y directamente se terminó de romper el partido. La Masía pasó de tener todo bajo control a tener que correr detrás de un equipo que ya no pedía permiso. Un Equipo FC encontró confianza, encontró espacios y, sobre todo, encontró gol.

Hay que vivir estos partidos para poder contarlos. Porque si alguien lo escribe antes de que suceda, parece una exageración de un poeta con demasiada imaginación. Pero pasó. Y pasó en la Primera B del verde césped, una categoría que parece haber decidido que las leyes normales del fútbol son apenas sugerencias.

La Masía tendrá que digerir una derrota de esas que duelen especialmente. Porque no fue un partido que se escapó en los últimos segundos. Fue una ventaja de tres goles que se fue escurriendo de a poco, mientras del otro lado crecía una confianza que ya no pudo detener. Aun así, hay que reconocer el primer tiempo que hizo, la presión, la eficacia y ese fútbol que le permitió ponerse 3 a 0 arriba. El partido no le quitó eso. Simplemente le mostró que en esta B no alcanza con tener una gran primera mitad.

Y Un Equipo FC se lleva una victoria que vale muchísimo más que tres puntos. Para un equipo que recién llega desde la C, remontarle cuatro goles a un campeón de Copa no es una presentación cualquiera. Es una declaración. Es decir “acá estamos”. Todavía queda muchísimo torneo, pero ahora todos saben que la naranja de Salvatore puede estar contra las cuerdas y aun así encontrar una salida.

Quizás Decastelli sí tenga el teléfono de los dioses. O quizás simplemente vio el partido, entendió lo que estaba fallando y tuvo el coraje de mover las piezas. En el fútbol, muchas veces la genialidad no está en inventar algo imposible, sino en darse cuenta a tiempo de que hay que cambiar. Y cambió todo.

La Primera B volvió a hacerlo. Y probablemente lo vuelva a hacer la próxima semana. Porque en esta categoría, cuando parece que la historia está escrita, recién ahí empieza el partido.

La Masía

Un Equipo FC

3

4

Nro Jugador Goles Pts Nro Jugador Goles Pts
1 Vetti, Mauricio 7,0 1 Cuba, Cristofer 7,5
6 Acosta, Matías 6,5 4 Guzmán, Enzo 8,0
7 Valenzuela, Pedro 1 6,5 6 Otero, Thiago 7,0
8 Chávez, Matías 6,5 7 Bidigaray, Thiago 7,0
9 Becerra, Thomas 1 7,0 11 Romero, Tomás 1 7,5
20 Biragnet, Facundo 1 6,5 14 Gutierrez, Máximo 7,0
30 Villa, Gastón 6,0 17 Bettelani, Bruno 7,0
90 Machado, Lucas 7,0 41 Caggiano, Agustín 2 8,0
Ec (Chávez) 1
PROMEDIO: 6,63 PROMEDIO: 7,38
PARTIDO: Muy bueno ÁRBITRO: Ezequiel
AMONESTADOS:

Otros resultados de la fecha

CLAUSURA 2026

Primera B - Fecha 4 - 06/09/2026
Cronos FC 5 - 5 La Pandilla
Richerdi FC 1 - 1 Asado Group
La Masía 3 - 4 Un Equipo FC