Beneficiando más a los que miran desde atrás.

“Ahí dejamos pasar dos puntos”. O quizá no.

El fútbol no permite saberlo antes.

Y nos metemos ahora en la Primera B, donde también hay olor a pelea grande. Y no es una manera de decirlo: enfrente estaban dos campeones recientes, dos equipos que vienen de levantar una copa en la última edición y que además tienen la mira puesta en lo mismo, en la parte alta de la tabla, en el ascenso y, por qué no, en quedarse con la Primera B. Cronos y La Pandilla llegaban con pergaminos suficientes como para saber que este no iba a ser un partido más.

Cronos se presentó con siete jugadores, seis adentro y una alternativa de lujo afuera. Muchísima calidad individual, variantes y piernas para afrontar los 40 minutos. La Pandilla, en cambio, tuvo que recurrir al banco de jugadores del Depo para completar el plantel y ahí apareció una de esas historias que solamente el fútbol amateur puede regalar: Ale Reboredo, Ale Vitamina, uno de los jugadores de mayor impacto que tiene hoy el verde césped, se calzó la camiseta de La Pandilla y se metió de lleno en la batalla.

Y vaya si entró en la batalla. Dos goles, presencia, intensidad y esa capacidad para modificar un partido apenas toca la pelota. Reboredo fue determinante para que el equipo de Alejo Kevin pudiera sumar, pero tampoco sería justo llevarse toda la película en un solo nombre. Porque lo que hubo fue un partidazo. De esos que se juegan con la intención de jugar al fútbol, aunque después la realidad de los 6 contra 6 te lleve muchas veces a otra cosa. Hubo buenas interpretaciones, golazos, jugadas interesantes, ataques de un lado y respuestas del otro. Mucha paridad.

Diez goles en cuarenta minutos. Un promedio de uno cada cuatro minutos. Y aun así, el 5 a 5 terminó pareciendo el resultado más lógico. Porque ninguno consiguió imponer definitivamente su plan. Cuando uno encontraba una ventaja, el otro respondía. Cuando parecía que alguno podía despegarse, aparecía la reacción inmediata. Fue como esos partidos en los que la pelota parece tener dueño durante dos minutos y después cambia de camiseta sin pedir permiso.

Cronos tuvo sus momentos, La Pandilla también. Se intentó jugar, se buscó la asociación, hubo movimientos para generar espacios y también mucha disputa en una cancha donde, cuando los equipos se conocen demasiado, cada metro empieza a cotizarse caro. Por eso quizás se jugó menos de lo que se trabó. El marcador dice diez goles, pero el desarrollo fue bastante más cerrado de lo que ese número puede hacer imaginar.

Y ahí aparece la sensación que seguramente quedó después del último silbatazo. Ambos pueden irse conformes porque fue una batalla leal, intensa, competitiva y con los dos tratando de resolverla jugando. Pero también queda ese pequeño gusto a poco. Porque cuando dos contendientes directos dejan dos puntos en el camino, el empate termina beneficiando más a los que miran desde atrás que a los que estuvieron adentro de la cancha. La tabla no espera a nadie y estos puntos, cuando lleguen las últimas fechas, pueden pesar muchísimo.

Es de esos empates que hoy parecen simplemente un 5 a 5 y mañana quizás alguien mire hacia atrás y diga: “Ahí dejamos pasar dos puntos”. O quizá no. El fútbol no permite saberlo antes. Lo único seguro es que Cronos y La Pandilla siguen ahí, en la pelea, y que ninguno salió herido de una batalla que perfectamente pudo terminar inclinándose para cualquiera.

Y en medio de todo eso apareció Ale Vitamina Reboredo, que llegó casi de emergencia, se puso la camiseta de La Pandilla y terminó siendo protagonista con dos goles. Una de esas pequeñas historias que hacen que el fútbol amateur sea justamente esto: compañeros que ayudan, camisetas que se prestan, equipos que se completan como pueden y jugadores que, aunque no estuvieran en los planes originales, terminan dejando su huella.

Cronos y La Pandilla repartieron todo: cinco goles cada uno, esfuerzo, momentos de buen fútbol y una cantidad enorme de emociones. Se fueron con un punto por lado, probablemente sabiendo que querían dos más. Y mientras el resto de la B agradece el empate porque la pelea sigue abierta, ellos tendrán que mirar hacia adelante. Porque en una categoría donde los campeones recientes ya están pensando en volver a levantar algo, cada punto empieza a tener el peso de una final.

5 a 5. Diez goles, cuarenta minutos, una batalla pareja y dos equipos que seguramente saben que todavía queda muchísimo por jugar. El cuadro fue preciso para la foto: ninguno cayó, ninguno pudo festejar del todo. Y los dos, aunque se hayan llevado un punto, se fueron pensando en los otros dos que quedaron flotando en el verde césped.

Cronos FC

La Pandilla

5

5

Nro Jugador Goles Pts Nro Jugador Goles Pts
1 Jaime, David 8,0 1 Leiva, Joel 7,0
2 Senise, Matías 1 8,0 2 Fernández, Matías 7,5
5 Orellano, Matías 1 7,5 6 Reboredo, Alejandro 2 8,0
9 Herlán, Francisco 2 7,5 7 Cejas, Imanol 2 7,0
10 Alegre, Nazareno 1 7,5 9 Alejo, Kevin 1 8,0
19 Zambrano, Mauricio 7,0 14 Ayala, Agustín 7,5
35 Varela, Leonardo 7,5
PROMEDIO: 7,57 PROMEDIO: 7,50
PARTIDO: Entretenido ÁRBITRO: Ezequiel
AMONESTADOS:

Otros resultados de la fecha

CLAUSURA 2026

Primera B - Fecha 4 - 06/09/2026
Cronos FC 5 - 5 La Pandilla
Richerdi FC 1 - 1 Asado Group
La Masía 3 - 4 Un Equipo FC