Y arrancó la Primera A del Apertura 2026 en el Verde Césped, esa categoría que no te regala ni un saque lateral, y Nolimpio metió un triunfo fuerte, de esos que parecen amplios en el resultado pero que también explican un montón de cosas del fútbol amateur y de los procesos. Fue 8 a 3 frente a Chascarrillo, el reemplazo del Dream Team, un equipo que todavía está atravesando ese momento incómodo que viven todos los que aterrizan en la máxima categoría del Depo. Porque una cosa es ascender, ilusionarse, tener nombres, jugar bien en otra división… y otra muy distinta es plantarte un domingo contra equipos que hace cuatro años vienen jugando juntos, que ya conocen el ruido de la A, el ritmo, la presión, las transiciones cortas, los partidos donde te hacen pagar un mal cambio, una distracción, un cierre tarde. La Primera del Depo es brava. Muy brava. Y el que la juega lo sabe.
Entonces claro, antes de empezar, Nolimpio ya corría con ventaja. Como casi todos los equipos consolidados cuando enfrentan a un Chascarrillo que recién está aprendiendo a caminar entre gigantes. Pero eso tampoco significa que Chasca sea menos. Al contrario. Tiene jugadores, tiene personalidad y tiene algo que a veces vale muchísimo en el amateur: ganas de crecer. El equipo de Fran Sigot está atravesando ese famoso “derecho de piso” del que hablaba Bilardo cuando decía que en el fútbol nadie te regala experiencia, la tenés que sufrir. Y sí, hoy le toca sufrir un poco. Porque en el 6 vs 6 los detalles se multiplican. Acá no hay tiempo para esconderse. Si uno no releva, el rival te entra por atrás. Si uno pierde la marca, ya es mano a mano. Si te desconcentrás dos minutos, te hacen tres goles. El fútbol reducido tiene esa crueldad hermosa donde todo pasa rápido y donde los equipos armados hacen sentir el peso de la memoria colectiva.
Y Nolimpio hoy jugó desde ahí. Desde el conocimiento mutuo, desde la confianza, desde entender cuándo acelerar y cuándo dormir el partido. Lo ganó porque ya tiene recorrido en esta categoría, porque sus pibes vienen absorbiendo hace tiempo lo que significa jugar contra monstruos de la A como Parne Kipada, Jogo Bonito o Álamos. Y eso se nota. Porque una cosa es tener condiciones y otra es saber competir. Y Nolimpio empieza a mezclar las dos cosas.
Encima tiene algo peligrosísimo para el futuro: juventud con roce. Y eso en el amateur vale oro. Vos los ves a Granella, Proca, Berra, Cullari, Fede Zumarraga… y ya te parecen cracks. Pero después caés en la cuenta de que tienen 20 años. Veinte. Y ya están jugando en la elite del Verde Césped, midiéndose con equipos llenos de tipos curtidos, jugadores de 26, 27, 30 años, que vienen hace temporadas enteras compitiendo juntos. Ahí aparece el verdadero mérito de Nolimpio. Porque competir desde tan joven en una categoría así te acelera la cabeza futbolística. Te obliga a decidir rápido, a jugar simple, a entender cuándo gambetear y cuándo meter un pase de primera. Como decía Menotti, “el jugador aprende jugando”, y estos pibes están haciendo una maestría acelerada todos los domingos.
El 8 a 3 terminó reflejando justamente eso. No solamente diferencias individuales, porque probablemente muchos jugadores de Chasca en el uno contra uno sienten —y quizás con razón— que pueden competir de igual a igual. El tema es el funcionamiento. El famoso pan y queso del fútbol. La memoria de equipo. Saber dónde va a aparecer el compañero antes de levantar la cabeza. Tener automatismos. Entender el momento emocional del partido. Y ahí Nolimpio sacó una ventaja importante. Corrió mejor la cancha, lastimó en velocidad, manejó los tiempos y golpeó cuando el rival dudó. En el fútbol amateur, cuando un equipo entra en confianza, parece que juega con uno más. Y hoy Nolimpio jugó así.
Pero ojo con Chascarrillo. Porque estos procesos muchas veces arrancan así. A los golpes. Aprendiendo. Tragando bronca. Volviendo a casa pensando “la próxima la cerramos mejor”. Y un día, de tanto competir, el clic aparece. Porque el equipo tiene material, tiene jugadores y tiene algo importante: no se esconde. Sigue yendo. Sigue intentando. Y eso siempre termina teniendo premio. Porque acá no sobrevive solamente el que mejor juega. Sobrevive el que entiende que el amateur también es resistencia, grupo y amor por la camiseta.
Nolimpio festejó un triunfazo que lo ilusiona con seguir consolidándose en Primera. Y Chasca, aunque todavía no pueda verlo del todo, seguramente también se llevó algo. Experiencia. Callo. Aprendizaje. Y en esta categoría, eso a veces vale más que un resultado.
Chascarrillo
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Nolimpio
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3 |
8 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Sigot, Francisco | 6,0 | 1 | Del Río, F. | 7,5 | ||
| 6 | De Gregorio, Daniel | 6,0 | 2 | Cullari, Agustín | 7,0 | ||
| 8 | Mujica, Lucas | 6,0 | 6 | Berra, Iván | 2 | 8,0 | |
| 9 | Reyes, Lautaro | 1 | 6,5 | 9 | Zumarraga, Federico | 1 | 7,5 |
| 10 | Irigoyen, Kevin | 1 | 6,5 | 10 | Granella, Ignacio | 2 | 8,0 |
| 11 | Huertas, Rodrigo | 1 | 6,5 | 11 | Alfieri, Matías | 7,0 | |
| 15 | Gimenez, J. Manuel | 6,5 | 88 | Proccacini, Matías | 3 | 8,0 | |
| PROMEDIO: | 6,29 | PROMEDIO: | 7,57 | ||||
| PARTIDO: Dinámico | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: De Gregorio, D.; Reyes, L. (Chascarrillo) | |||||||
| Cronos FC | 2 - 8 | Parne Kipada |
| Allax | 8 - 3 | Jogo Bonito |
| Guerreros Z | 3 - 10 | Los Alamos |
| Chascarrillo | 3 - 8 | Nolimpio |