Y cerramos el recorrido por los cuatro campeones de copa con Cronos, campeón de la Copa Delegno. La de menor importancia dentro de la estructura de copas, sí. Pero quizás, para este equipo, una de las que más cosas tiene para contar. Porque esta copa reúne a los descendidos del Apertura y entre ellos estaba Cronos, un equipo que acababa de dejar Primera A, pero que en realidad venía atravesando algo muchísimo más profundo que un descenso. Venía peleando por no desaparecer.
Cronos nació en 2022 y desde entonces recorrió prácticamente todo el mapa del Verde Césped. Empezó en Primera C, pasó por B, llegó a Primera A y supo incluso terminar primero en aquella Primera C del Apertura 2024. La ficha histórica hoy muestra 129 partidos, 64 victorias, 15 empates y 571 goles a favor. Números que cuentan una parte de la historia, pero ni cerca de contarla toda. Porque hay equipos que se miden por lo que ganan y otros que también tienen que ser medidos por todas las veces que encontraron la manera de seguir.
Y Cronos tuvo que seguir varias veces. Hubo un momento en el que estuvo a minutos de desaparecer. Uno de sus cuatro presidentes a lo largo de la historia había dado de baja al equipo. Durante unos minutos, Cronos dejó de existir. Hasta que apareció Nazareno Alegre. Naza agarró el mando, miró el fierro caliente que tenía adelante y decidió que aquello no podía terminar así.
Y cuando uno dice que era un fierro caliente, no es una manera de exagerar la historia. Cronos venía de un año durísimo, con pocos resultados, con el plantel desarmado, metido en zona de descenso y con una decisión que había que tomar inmediatamente: poner cien mil pesos para sostener la continuidad del equipo.
Cualquiera podía soltar. Naza se quedó. Y empezó a reconstruir desde abajo. Volvió a llamar a Gonzalo Villareal, aquel primer presidente que forma parte de la historia fundacional de Cronos. Le dio continuidad a Leonardo Varela, otro de los nombres que aparecen entre los grandes protagonistas de esta camiseta. Buscó al Tanque Herlán, uno de los primeros goleadores importantes de la historia del equipo. Y volvió a reunir a jugadores que conocían la camiseta, que sabían lo que significaba Cronos y que, por distintas razones, habían quedado más lejos de la primera línea.
Entre ellos estaba Matías Senise. El soldado Senise. Y acá hay que detenerse un segundo, porque la historia de un equipo no se construye solamente con los que meten los goles. No es el máximo goleador, ni aparece en la estadística con números descomunales. Pero hay otra estadística que no entra en una tabla: la permanencia. La presencia. El estar cuando no te toca. El acompañar aunque muchas veces tengas que mirar desde el banco.
Senise fue eso. Es eso. Estuvo con los distintos presidentes, con los diferentes procesos, en los buenos momentos y, sobre todo, en los malos. Nunca se bajó. Y esos jugadores, en el amateur, tienen un valor que no se puede medir solamente en goles. Son los que sostienen. Los que bancan. Los que no preguntan cuánto falta para que vuelvan las buenas. Se quedan hasta que vuelven.
Y si hablamos de nombres que construyeron esta historia, Nazareno Alegre aparece inevitablemente. 109 partidos con Cronos, 83 goles. Leonardo Varela, 98 partidos y 72 goles. Gonzalo Villareal, 77 partidos y 52 goles. Son generaciones distintas, momentos distintos, pero todos forman parte de una misma camiseta que se fue transformando con el tiempo.
Y hay un dato que me encanta para explicar que el fútbol es bastante más grande que el gol: David Jaime tiene 68 partidos con Cronos y una valoración histórica de 7,05. Porque claro, ¿cómo medís al que ataja? Hay cosas que una planilla registra y otras que solamente entiende el que estuvo ahí.
Después están los que hicieron ruido de otra manera. Brian Brito, 86 goles en apenas 46 partidos. Francisco Herlán, 31 en 39. Rodrigo Rodríguez, 43 en 34. Nombres que también escribieron capítulos importantes antes de que llegara esta nueva reconstrucción. Porque Cronos no empezó hoy. Esta copa es otro capítulo de una historia que ya tiene varias generaciones.
Y lo extraordinario es que, después de todo eso, Naza agarró el equipo descendido y cinco fechas después estaba levantando una copa. Cinco fechas. De la incertidumbre al campeonato. De estar pensando si Cronos seguía o no seguía a estar pensando dónde guardar el trofeo. El fútbol tiene esas cosas. Por eso es tan hermoso y por eso también es tan cruel. Te puede poner de rodillas un domingo y darte una razón para volver a levantarte el siguiente. Cronos encontró esa razón.
Y la Copa Delegno terminó siendo mucho más que una copa para ellos. Porque en la estructura será la última de las cuatro. Pero en el corazón de este equipo probablemente tenga un lugar enorme. Porque no se ganó solamente jugando los partidos. Se empezó a ganar el día que alguien decidió que Cronos no se terminaba.
Y después hubo que hacer el resto. Juntar jugadores. Volver a confiar. Rearmar un grupo. Pagar para continuar. Ponerse la camiseta otra vez. Y salir a jugar. Ahí está el verdadero mérito de Naza Alegre. No agarró un equipo que venía embalado. No heredó una máquina funcionando. Agarró un grupo golpeado, descendido y con la continuidad en duda. Y lo convirtió en campeón.
Las oportunidades, en el fútbol y en la vida, muchas veces aparecen disfrazadas de problemas. Hay que animarse a agarrarlas. Y Cronos se animó. Ahora viene otra historia. Porque este campeonato no borra el descenso. Lo transforma en combustible. Cronos vuelve a Primera B y seguramente lo haga con una idea muy clara: regresar al lugar que ya conoció.
Porque este equipo ya estuvo en la máxima categoría. Ya enfrentó a los mejores. Ya sabe lo que cuesta llegar. Y ahora también sabe lo que significa reconstruirse cuando todo parece perdido. Quizás por eso este campeonato tenga un sabor diferente. Porque no es el título de un equipo que venía de ganar todo. Es el título de un equipo que estuvo cerca de perderlo todo. Y eso cambia completamente la película.
Hay una frase que se atribuye a varios protagonistas del fútbol y que, más allá de quién la haya dicho primero, resume una verdad bastante sencilla: no importa cuántas veces te caigas, importa cuántas veces te levantás. Cronos se cayó. Y se levantó campeón.
Se levantó con Naza Alegre al frente, con Gonzalo Villareal volviendo a poner el hombro, con Leo Varela sosteniendo, con el Tanque Herlán regresando, con Mati Senise haciendo lo que hizo durante años: quedarse. Con todos los que volvieron a poner el cuerpo para que aquella historia que empezó en 2022 siguiera teniendo capítulos.
Y quizás eso sea lo más lindo de este campeonato. Que no pertenece solamente a los que jugaron la final. Pertenece también a los que estuvieron antes. A los que alguna vez hicieron un gol con Cronos. A los que ascendieron. A los que descendieron. A los que se fueron. A los que volvieron. A los que estuvieron en el banco. A los que pagaron la cuota cuando no había ganas. A los que llegaron un domingo pensando que quizás era el último. Porque así se construyen las historias de verdad. No con una línea recta. Con curvas. Con golpes. Con gente que aparece cuando hace falta.
Y Cronos tiene eso.
Tiene 129 partidos, 64 victorias, 571 goles y un montón de nombres que ya forman parte de su historia. Pero sobre todo tiene algo que ninguna estadística puede medir: la capacidad de sobrevivir.
Por eso hoy la Copa Delegno es de Cronos. Y que la festejen. Que la abracen. Que la disfruten. Porque quizás dentro de unos años, cuando vuelvan a mirar hacia atrás y recuerden todos los títulos que consiguieron, esta copa tenga un lugar especial. La copa que llegó después del descenso. La copa que llegó después de estar a minutos de desaparecer. La copa que llegó cuando había que poner cien mil pesos para seguir. La copa que llegó después de volver a juntar los pedazos. Y, sobre todo, la copa que llegó para demostrar que Cronos todavía estaba vivo.
Ahora la historia cambia otra vez. La Copa Delegno queda atrás. Primera B aparece adelante. Y Cronos ya sabe cuál es el camino. Volver. Porque algunos equipos ganan una copa y festejan. Otros ganan una copa y renacen. Cronos, esta vez, hizo las dos cosas.
FELICITACIONES.
Ultrajados FC |
Cronos FC
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4 |
4 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Devarda, Gerónimo | 7,0 | 1 | Jaime, David | 7,0 | ||
| 5 | Arriola, Martín | 1 | 7,0 | 2 | Senise, Matías | 6,5 | |
| 6 | De Martino, Lisandro | 1 | 7,0 | 5 | Orellano, Matías | 3 | 8,5 |
| 7 | Iaria, Matías | 1 | 7,0 | 8 | Villareal, Gonzalo | 7,0 | |
| 8 | Rodríguez, Ayrton | 6,5 | 10 | Herlán, Francisco | 1 | 7,5 | |
| 9 | Piccolo, Juan C. | 1 | 7,0 | 44 | Maldonado, Mauricio | 6,0 | |
| 10 | Donato, Gianluca | 6,5 | 80 | Alegre, Nazareno | 7,0 | ||
| 11 | Rojas, Luciano | 6,5 | |||||
| PROMEDIO: | 6,81 | PROMEDIO: | 7,07 | ||||
| PARTIDO: Muy bueno | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: | |||||||
| Ultrajados FC | 4 - 4 | Cronos FC |
| Papota FC | 5 - 5 | Huevos Rotos FC |