Nueve y diez de la mañana, ese frío que no te deja ni pensar, el pasto todavía medio duro… y así arrancó la jornada de Primera, con un 4 a 3 de San Marino sobre Richerdi que fue de esos partidos que te despiertan de golpe, aunque no hayas tomado un mate.
Arrancó mejor San Marino, eso está claro. Más fino, más conectado, con esa sensación de equipo que sabe a lo que juega. Los de Valen Anfuso encontraron rápido los caminos, llegaron con claridad y encima atrás tenían un arquero enchufado, de esos que te sostienen cuando el partido todavía está en el aire. Sacó dos, tres pelotas bravas, de las que cambian el ánimo. Y en el fútbol, ya lo dijo alguna vez el propio Bielsa, “el estado de ánimo también juega”. Bueno, ahí empezó a inclinarse la cancha.
Pero del otro lado estaba Richerdi, que no se cae nunca. Un equipo que es más idea que nombres, más conjunto que individualidad. Metieron, empujaron, fueron… como un ejército, sí, pero de los que no negocian el esfuerzo. Generaron situaciones, estuvieron ahí, pero les faltó esa puntada final. Y en este juego, cuando perdonás… lo pagás. No hay mucha vuelta.
Igual hay algo que ilusiona, y mucho: lo de Nano Cirilo. Segundo partido, dos goles. Y se lo ve todavía a media máquina, 60% ponele, pero ya marca la diferencia. Eso es lo que tienen los distintos, ¿no? Aún sin estar plenos, te cambian el partido. Para Richerdi es una noticia enorme, porque recuperar a su joya no es solo sumar un jugador, es recuperar una esperanza.
Y del lado de San Marino… lo del Toro fue cosa seria. Aprendió, dicen. Entendió. Y cuando el Toro entiende, pasa esto. Tres goles, presencia, peso, de esos delanteros que te empujan el arco. Hat-trick y mensaje. Porque el fútbol también tiene esas pequeñas liturgias, esas cábalas, esos códigos invisibles que se respetan o se pagan. Hoy, parece, eligió respetarlos… y lo contó en la cancha.
San Marino fue contundente, supo cuándo golpear y cuándo aguantar. No fue perfecto, porque nadie lo es en este bendito 6 contra 6 donde todo pasa rápido, pero fue efectivo, que al final es lo que te deja arriba en la tabla.
Y así, entre frío, goles y corazones acelerados, San Marino se mete de lleno en la pelea. Porque esto recién empieza, pero ya se siente… el que quiera dar la vuelta o pelear el ascenso, va a tener que pasar por partidos así. De dientes apretados, de detalles, de alma.
Como decía el Coco Basile, “en el fútbol gana el que hace los goles”… y hoy, San Marino hizo uno más. Y eso, en este juego tan simple y tan cruel, es todo.
Richerdi FC
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San Marino
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3 |
4 |
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| Nro | Jugador | Goles | Pts | Nro | Jugador | Goles | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Godaly, Agustín | 7,0 | 1 | Balovich, Ezequiel | 8,0 | ||
| 4 | Valls, Agustín | 6,5 | 5 | Tripodi, Martín | 3 | 8,5 | |
| 5 | Cirilo, Martiniano | 2 | 7,0 | 6 | Berardi, Ignacio | 7,0 | |
| 7 | Pérez, Agustín | 1 | 7,0 | 9 | Vilar, Leandro | 6,5 | |
| 8 | Tesone, Joaquín | 6,0 | 13 | Anfuso, Valentín | 6,5 | ||
| 9 | Vuga, Bautista | 6,0 | 14 | Bertoldi, Tobías | 6,5 | ||
| 10 | Ventriglia, Lucas | 6,5 | 16 | Mazzali, Facundo | 1 | 7,0 | |
| 94 | Domini, Thiago | 6,0 | |||||
| PROMEDIO: | 6,50 | PROMEDIO: | 7,14 | ||||
| PARTIDO: Bueno | ÁRBITRO: Ezequiel | ||||||
| AMONESTADOS: Cirilo, M. (Richerdi FC) ; Berardi, I. (San Marino) | |||||||
| Ratoes | 6 - 3 | La Masía |
| Cortala Pipo FC | 0 - 3 | A la Tibia |
| Richerdi FC | 3 - 4 | San Marino |