Defe dependía de sí mismo para lograr el tan ansiado ascenso, pero en frente se encontró con un 8 vírgen quién sin chances matemáticas demostró que el honor no tiene precio y salió a jugar con todo. El partido fue muy parejo sobre todo en la primera parte donde predominaba el gol por gol. Al finalizar los primeros 20 Defe lo ganaba por 5 a 4 pero aún así la cosa no estaba definida para nada. En el complemento, el 8 ajustó ciertas cuestiones, mojó de entrada empatando la cosa y de la mano de su símbolo Juli Hornes, quién clavó dos pepas seguidas, se puso en ventaja. El partido se jugaba fuerte pero leal, lo cual es muy válido, pero cuando se está cerca de un límite puede suceder que éste se traspase, y esto fue lo que sucedió. El tribunal actuó en consecuencia y solo permitirá que sigan asistiendo al torneo a aquellos jugadores que tengan ganas de pasar un buen momento una vez por semana, haciendo lo que más nos gusta, correr detrás de la redonda. El partido lo ganó el 8 vírgen por 8 a 5.